Histórica humillación del FMI a Reino Unido por la agresiva bajada de impuestos que ha hundido a la libra

La realidad económica posterior a la pandemia está deparando episodios poco comunes o no vistos desde hace décadas. El último ha venido de parte del Fondo Monetario Internacional (FMI). El organismo ha protagonizado un inusual reproche al nuevo gobierno conservador británico de Liz Truss después de su agresivo paquete de recortes de impuestos, que ha dejado a la libra tiritando (ha marcado mínimos históricos) y al país siendo comparado con los mercados emergentes. La rareza de este ‘tirón de orejas’ público, más aún a una gran economía, ha hecho a diversos analistas hablar de humillación.

“Dadas las elevadas presiones inflacionistas en muchos países, incluido el Reino Unido, no recomendamos paquetes fiscales grandes y sin objetivos en esta coyuntura, ya que es importante que la política fiscal no funcione a la contra de la política monetaria“, dijo este martes un portavoz del FMI en un comunicado. “Además, la naturaleza de las medidas británicas probablemente aumentará la desigualdad”, remataba.

La decisión de la Primera Ministra, Liz Truss, de aplicar el mayor recorte de impuestos desde principios de la década de 1970 y cubrirlo con préstamos en un momento de creciente inflación ha sacudido los mercados financieros y ha suscitado la preocupación de responsables políticos y economistas internacionales.

El FMI insta al canciller Kwasi Kwarteng -el ministro económico de Truss- a “considerar formas de proporcionar un apoyo que sea más específico y reevaluar las medidas fiscales, especialmente las que benefician a las rentas altas”. El ambicioso plan del gabinete de Truss pasa por anular la última subida del impuesto de sociedades, destopar los bonus a los altos banqueros y una reforma a la baja en el impuesto sobre la renta.

“Seguimos de cerca la evolución económica reciente en el Reino Unido y estamos en contacto con las autoridades”, declaró el FMI. Martin Muhleisen, antiguo director del departamento de estrategia, política y revisión del FMI, aclaró que “es raro que el fondo comente las políticas económicas de los grandes miembros fuera del contexto de sus consultas anuales del Artículo IV”, refiriéndose a las evaluaciones anuales del fondo sobre sus países.

Un ex del FMI: “Es raro que el fondo comente las políticas económicas de los grandes miembros”

“El fondo se mantuvo relativamente silencioso en el período de aumento de la inflación en las economías avanzadas, pero es oportuno señalar que la disciplina fiscal tendrá que desempeñar un papel para reducirla de nuevo”, apuntó también, según recoge Bloomberg.

Las duras palabras del FMI causaron cierta sorpresa en Downing Street. La BBC informa de que el desacuerdo en el gobierno británico con estas declaraciones es total, si bien entre los parlamentarios conservadores hay temor por que su reputación de administrar bien la economía se desmorone. Una de las mayores preocupaciones ha sido que la volatilidad surgida ha llevado aparejada la decisión de algunos bancos de dejar en la estacada a los compradores de viviendas. Kwarteng se está reuniendo con importantes bancos y gestores para buscar apoyos. También estaría pidiendo a grandes inversores no apostar contra libra.

“Este gobierno acaba de asumir sus responsabilidades con este nuevo equipo de ministros. Todavía no hemos visto la política completa. Necesitamos ver cómo se ven los presupuestos generales, mirando tanto el lado de los gastos como el de los ingresos. Los comentarios del FMI reflejan los errores del pasado”, defendía un alto diputado tory en una entrevista radiofónica.

Desde la oposición arreciaron las críticas. El líder laborista, Keir Starmer, dijo que la crítica del FMI es “muy seria” y afeó al gobierno “el desastre que ha hecho con la economía”. Starmer ha criticado al Ejecutivo por pagar la congelación del precio de la energía con préstamos y rechazando los impuestos sobre las ganancias extraordinarias de las empresas de petróleo y gas.

Una relación complicada

El FMI y el Reino Unido tienen una historia complicada. El país obtuvo un préstamo de unos 4.000 millones de dólares del prestamista a mediados de los 70, en medio de la caída de la libra y el aumento de la inflación, mientras que más recientemente han estado enfrentados por la austeridad presupuestaria impuesta tras la recesión de 2009 y luego por el divorcio del país de la Unión Europea con el Brexit.

En vista de los últimos acontecimientos, se ha llegado a especular incluso con que Reino Unido acabase pidiendo la ayuda del organismo. “Dadas las numerosas referencias al presupuesto británico del viernes, que es el más generoso desde el presupuesto de Barber de principios de los años 70, desgraciadamente se establecerán comparaciones con la solicitud de rescate del Reino Unido por parte del FMI en 1976. Suponemos que el estigma de acudir al FMI provocaría algunos ajustes agresivos de la política británica de antemano”, señalaban ayer los analistas de ING.

Pero, matizaban, “solo como referencia, un crédito de buena calidad, Chile, (con calificación soberana A/A-) recibió recientemente una Línea de Crédito Flexible (LCF) “preventiva” de 18.000 millones de dólares del FMI, uniéndose a países como Colombia, México, Perú y Polonia. La LCF de Chile fue ocho veces superior a su cuota en el FMI”.

“El hecho de que el Reino Unido reciba ocho veces su cuota del FMI (200.000 millones de dólares) parece poco probable, ya que, según algunas estimaciones, el FMI ya ha prestado un total de 144.000 millones de dólares, y la falta de condicionalidad de una LCF puede no ser una buena señal dada la naturaleza de la crisis de la libra esterlina”, añadían.

Críticas desde EEUU

Las críticas al gobierno británico también llegaron desde EEUU. El asesor económico de la Casa Blanca, Brian Deese, fue preguntado por los planes del Reino Unido en un acto organizado por el Club Económico de Washington el martes. Dijo que no le había sorprendido la reacción negativa de los mercados y que era importante centrarse en la “prudencia fiscal, la disciplina fiscal”, informa Reuters.

También se pronunciaron en contra desde otro frente poco habitual: nada más y nada menos que la Reserva Federal de EEUURaphael Bostic, presidente de la Fed de Atlanta, dijo que “la propuesta del gobierno británico ha aumentado realmente la incertidumbre y ha hecho que la gente se cuestione cuál va a ser la trayectoria de la economía”.

“El viernes fui muy pesimista sobre las consecuencias de una política británica totalmente irresponsable. Pero no esperaba que los mercados se pusieran tan mal tan rápido. Una fuerte tendencia a la subida de los tipos de interés a largo plazo a medida que la divisa baja es un sello distintivo de las situaciones en las que se ha perdido la credibilidad“, valoraba en un hilo de Twitter Lawrence ‘Larry’ Summers, el que fuera secretario del Tesoro con Bill Clinton de presidente de EEUU.

“El primer paso para recuperar la credibilidad es no decir cosas increíbles. Me sorprendió que el nuevo canciller hablara durante el fin de semana de la necesidad de hacer aún más recortes de impuestos. No entiendo cómo el Banco de Inglaterra, conociendo los planes del Gobierno, decidió actuar con tanta timidez. Las sugerencias que parecen haber emanado del Banco de Inglaterra de que hay algo antiinflacionario en las subvenciones energéticas sin límites son extrañas”, criticaba Summers.

“La magnitud del déficit comercial por cuenta corriente de Gran Bretaña subraya la gravedad de sus retos. Mi opinión es que la libra esterlina se situará por debajo de la paridad con el dólar y el euro. No me extrañaría que los tipos cortos británicos se triplicaran con creces en los próximos dos años y alcanzaran niveles superiores al 7%“, sentenciaba.

El multimillonario inversor Ray Dalio también dijo en Twitter que el gobierno británico está “operando como el gobierno de un país emergente”.

Fuente: Revista El Economista

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