Guillermo Arosemena: Los actores de clínicas y hospitales

Las circunstancias me han llevado a estar vinculado con clínicas y hospitales nacionales y extranjeros desde 1964, cuando siendo estudiante universitario acompañé a mi padre a un centro médico en Filadelfia. Haber sido miembro de Solca (1974-1994) y la Junta de Beneficencia (2000-2011), me sirvió para conocer cómo funcionan los centros clínicos: igual a cualquier empresa industrial. Tienen organigramas, manuales de funciones, sistemas y procesos, trabajan con base en planes y presupuestos, estiman costos para determinar precio de servicios que ofrecen, usan métodos de valorización del trabajo de los empleados, etc. Hoy estoy preparado para diferenciar entre el buen hospital y el mediocre; puedo valorar la gestión clínica de los hospitales. Mejor si uno mismo es el paciente y debe ser hospitalizado.

Días atrás, por un episodio debí hospitalizarme en la Clínica Kennedy Samborondón, no la conocía. No tenía mayor referencia de los galenos que me iban a tratar. En horas se había organizado quiénes serían mis médicos. Los doctores recomendados no me eran familiares, pues pertenecían a generación posterior a los que había conocido a través de décadas; tenía que confiar en la asesoría de familiares y amigos.

Ingresé por emergencia, quedé impresionado por la limpieza de corredores, paredes, piezas, etc. Me gustó la actitud solidaria de las enfermeras con los pacientes, el interés y cariño que ponían en su trabajo. Al ingresar a la habitación estuve con el Dr. Pablo Reyes, quien fue el cirujano, y también otros médicos, entre ellos, Roberto Escala. En la estadía de hospitalización, me di cuenta de la profesionalidad y dedicación en ayudarme a recuperar la salud. En las clínicas y hospitales se encuentran los médicos residentes, enfermeras y auxiliares. Ellos trabajan en silencio, son los que tienen mayor contacto con el paciente, son indispensables para que la estadía tome el menor tiempo posible. Entre quienes tuvieron contacto frecuente conmigo están las doctoras Andrea Calderón y Gabriela Soliz, y la licenciada Gabriela Cedeño; Entre las enfermeras, Nelly Mendoza y Ana Banguera.

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