Guillermo Arosemena: Capital de riesgo, garaje y emprendimiento

No todos los emprendimientos de importancia tienen éxito sin capital de apoyo. Este surgió hace más de 100 años. Thomas A. Edison y Nikola Tesla no hubieran podido realizar sus sueños sin el dinero de inversionistas que los ayudaron teniendo claro que si fracasaban lo perderían. Esos financistas, entre ellos, John P. Morgan, triunfaron en unos inventos y en otros les fue mal. La manera informal de inicio se fue formalizando con banqueros especializados en tomar enormes riesgos; de diez proyectos pierden en 9, pero el invento triunfador cubre las pérdidas de los que fracasan y deja enorme utilidad en el ganador.

Todas las empresas tecnológicas que dominan el mundo empezaron muy pequeñas, con pocos empleados y en el garaje de las casas de los padres o locales de pocos metros cuadrados. Apple y Amazon tienen valor de mercado individual superior al producto interno bruto de Brasil. Los banqueros de inversión en esas empresas y otras hicieron mucho dinero.

Las pioneras tecnológicas no fueron fundadas por jóvenes que estudiaban universidad, como las últimas décadas: Gates, Jobs, Dell y otros. Fueron ingenieros con años de práctica. Así nació Silicon Valley en California, estado que era casi solo agrícola en los años treinta. HP, pionera en computación, fue fundada por David Packard y William Hewlett en el garaje de la casa del primero en Palo Alto. Estudiaron en la Universidad de Stanford, California. El garaje es lugar histórico, un museo del emprendimiento. Comenzó con 538 dólares de capital y hoy está en más de 150 países y da trabajo a más de 55.000 personas.

Años atrás conversando con un banquero le sugería destinar un pequeño capital, mencioné 100.000 dólares, para financiar a emprendedores, conociendo que algunos fracasarían. Eran años en que nacieron las incubadoras de negocios en Ecuador y con ellas pensé que era el inició de grandes cambios en el área de ayuda y financiamiento al emprendimiento. Fui invitado a ser miembro del directorio de una. Renuncié cuando no se lograba tener ‘quorum’ por ausencia del resto. El país no estaba preparado. Quizás ahora se encuentra.

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