Guerra de princesas en las redes sociales

Moana y Elsa, la princesa de Frozen, se enfrentan en una batalla de rap. Sus voces fueron modificadas y las letras de sus canciones también. Su personalidad no es la de su respectivo cuento de hadas, pero las escenas de sus películas animadas, sí.

Se insultan y se comparan en rimas creadas por sus admiradores o detractores a través de YouTube, en donde proponen tales encuentros que nada tienen que ver con el público infantil.

Las princesas compiten unas contra otras incitando a una pelea verbal, la mayoría de las veces no apta para niños. Una promoción del odio en contraste con el amor que prodigan en sus películas.

Este es el resultado de una inocente búsqueda que cita las palabras “princesas Disney” en tal plataforma de videos por un padre de familia.

Como esta riña, hay muchas más. Ana contra Rapunzel o Rapunzel contra Tiana, Blancanieves contra Elsa, Bella contra Cenicienta, Mulán contra Mérida, Ariel contra Aurora.

Fea campesina”, “lesbiana”, “lambiscona”, “rubia oxigenada”, “mamarracha”, “pobrecita, no sabes lo que quieres”, “loca” y otras frases similares son con las que las princesas de Disney se retan en contenidos no oficiales y, por tanto, sin comentarios por parte de sus
oficinas locales.

Los usuarios hacen parodias de las historias y los personajes de Disney sin restricción alguna, haciendo críticas a tales figuras animadas y quitando la esencia de sus historias y sus siempre felices finales.

En internet también hay suposiciones del público de cómo serían estás princesas en el futuro, en su edad adulta, tanto en su aspecto como en su vida familiar. Una visión del adulto que vio las películas de niño y que plantea versiones alternas de estos relatos con un toque de realidad y muchas veces poco alentadoras escenas.

Además de las princesas, otros personajes infantiles son usados como imagen de canciones pop, reguetón u otros géneros. Por ejemplo, Pocoyó canta y baila a ritmo de Despacito, uno de los temas más escuchados en los últimos meses en la voz de Luis Fonsi y Daddy Yankee, o canciones como Chantaje, de Shakira.

Las opciones en la red son infinitas y pueden generar una sorpresa en quienes desean quedarse con las versiones originales de sus personajes infantiles.

Para ello, en la configuración de YouTube existe la opción de “modo restringido” que oculta el contenido inapropiado para menores de edad. Aunque no excluye a muchos de estos videos, ayuda a filtrar algunos de ellos. Sin embargo, es el usuario final el que tiene la última palabra para verlos y quitarlos de su lista de reproducción, exponiendo en las opciones que no le interesa tal o cual video.

La sugerencia para los padres de familia es hacer una configuración adecuada de sus aplicaciones y búsquedas en sus diferentes dispositivos al alcance de sus hijos y sobre todo monitorear siempre lo que sus hijos ven.

Fuente: Excélsior

ra

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