Guayaquil ‘arde’ por intensa ola de calor en inicio de año

Sentado en una banca de la plaza Vicente Rocafuerte, en el centro de Guayaquil, y bajo la sombra de un árbol, un sofocado Luis Mera, de 64 años, bebía de una botella de agua. Luego se echó líquido en los ojos como calmando algún ardor y al final se vertió un poco en la cabeza. “Me arden los ojos”, decía.

El cielo estaba despejado a las 15:30 de ayer en el centro. El sol era intenso y había la sensación de un fogonazo, que probablemente afectó a Mera, porque se perciben en estos días.

Con gorros, sombreros, cascos de moto, revistas, toallas u otra cubierta, los peatones buscan generar sombra para cumplir con sus actividades en medio de una temperatura sofocante. Muchos no dudan en aprovechar la arbolización.

Maricela Gómez se valió ayer de protector solar, gafas con protección UV y paraguas, al salir de un centro comercial del sur. Allí, un termómetro del Grupo K marcaba 39 °C.

Ella se predisponía a subir a un bus de la Metrovía donde la aglomeración de usuarios contribuye a que sea de varios grados más la sensación térmica.

En la avenida 25 de Julio como más vías del sur, centro y norte, el grito de ¡Agua, agua! se multiplica entre los comerciantes que han incrementado sus ventas frente al calor que viene acompañado de humedad.

Elvia Balla, vendedora de agua, contó que de las dos pacas de 24 botellas que vende generalmente en estos días ha quintuplicado sus ventas. “Ha estado muy buena la venta. Y eso que estando parada aquí, si recorriera vendiera más”, dijo la comerciante en el sur. Otros, como Jofree Viteri, salen del “hostigamiento” con un helado. “Está insoportable”, dijo.

El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) indicó que en estos últimos días se ha registrado un incremento importante en la temperatura. Aquello, sostuvo la entidad, es propio del inicio de la estación invernal o lluviosa.

Raúl Mejía, coordinador del Inamhi, señaló que la temperatura diurna ayer estuvo entre los 34 y 35 grados centígrados cuando el promedio durante el lapso de transición del verano al invierno ha sido de 32 a 33 grados. Precisó que estas mediciones se hacen bajo sombra. Por ello, sostuvo, la sensación térmica en la calle (cuánto calor siente la gente) podría ubicarse entre los 40 y 41 grados.

La temperatura nocturna también registra un incremento. Pasó de los 24 grados centígrados a los 26, según el Inamhi. Para esta semana se esperan chubascos en la ciudad, después de la lluvia de intensidad moderada que se registró el pasado 1 de enero. Aquella se focalizó en el centro-sur del Puerto Principal y levemente en el centro-norte, agregó Mejía.

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