Guatemala cambia a su ministro de Salud en medio de pandemia

CIUDAD DE GUATEMALA (AP) — El gobierno de Guatemala anunció el viernes que sustituirá a su ministro de Salud, Hugo Monroy, en medio de la crisis por el COVID-19 y cuando los contagios de coronavirus están en ascenso.

Amelia Flores ocupará el puesto, confirmó a The Associated Press un funcionario de presidencia que pidió el anonimato por no estar autorizado a dar declaraciones.

Monroy, que estuvo en el cargo durante cinco meses, fue duramente criticado por su gestión, especialmente por la falta de garantías de salud y protección de médicos, la falta de ejecución presupuestaria y el manejo de la crisis de salud durante la pandemia en el país centroamericano.

Flores es médica y fungió como viceministra de Salud durante el gobierno de Óscar Berger (2004-2008). Tiene experiencia en el campo de salud y administración pública. Hasta antes del anuncio del viernes, laboraba en IntraHealth, una organización internacional que busca el mejoramiento del tema de salud y prosperidad en comunidades pobres.

Hasta el jueves, las cifras de contagios por coronavirus en Guatemala alcanzaron 11.419 más 449 fallecidos.

Poco antes, Chile informó que sobrepasó los 4.000 muertos y agregó 6.290 nuevos contagiados para totalizar 231.393. De seguir con este ritmo de contagio, en un par de días alcanzará a Italia.

El mismo día se informó de 252 fallecidos inscritos en el Registro Civil, la mayor cifra diaria desde la llegada del virus en marzo, acumulando 4.093 decesos.

Las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) del sistema hospitalario chileno están hace semanas al borde del colapso, con una ocupación del 96% en el gran Santiago, que concentra más del 80% de los infectados.

Desde el inicio de la crisis sanitaria el gobierno triplicó las camas de uso crítico y cuadruplicó los ventiladores mecánicos.

En Argentina, donde hay más de 37.000 infectados y 954 muertos, el gobierno reforzó los controles en el transporte público de pasajeros en la ciudad de Buenos Aires y la treintena de localidades cercanas situadas en la provincia homónima luego de que se limitara el permiso para circular ante el aumento de casos.

En el transporte público sólo pueden viajar trabajadores de una veintena de actividades esenciales, como personal sanitario, miembros de las fuerzas de seguridad, empleados de farmacias y cuidadores de ancianos y niños.

Los trabajadores de sectores no esenciales -por ejemplo los que atienden comercios- deben tramitar de nuevo sus permisos de circulación y trasladarse a sus lugares de trabajo caminado, en automóvil o en bicicleta.

“Crece el movimiento de gente y crece el contagio. Eso es lo que nos llevó a ver de qué modo nosotros podemos ponerle un freno ya”, dijo el presidente Alberto Fernández.

Las fuerzas de seguridad realizaron mayores controles en las estaciones de los trenes municipales, pero la vigilancia fue más laxa en los autobuses urbanos, según reconocieron los propios usuarios.

En la capital argentina y las localidades de su alrededor, donde en las últimas semanas se han reactivado distintas actividades productivas en el marco de la cuarentena vigente desde el 20 de marzo, se concentra más del 90% de los casos.

El presidente Fernández dijo a Radio Nacional que el país está “muy lejos de resolver el problema de la pandemia” y consideró que hay que “ser muy firmes y duros y hacer entender que circular es un riesgo enorme” en el área metropolitana Buenos Aires.

En América Latina se han registrado casi 1,8 millón de contagios y cerca de 89.200 muertos.

El coronavirus ha infectado a más de 8,5 millones de personas y causado la muerte a casi 456.700 en todo el mundo, según el Centro de Ciencias e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins, que basa sus datos en los informes de los gobiernos y las autoridades de salud de cada país.

 

Fuente: apnews.com

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