Gracias a Dios ya tengo mi silla

Virginia García, de 67 años, siempre le sonríe a la adversidad.

Pese a no tener sus dos piernas, a consecuencia de la diabetes, llegó al edificio Martín Avilés en una camioneta que fletó en su barrio, la cooperativa 5 de Diciembre, en el Km 15,5 de la vía a Daule.

Allí vive con dos nietos y su hija, quien está hospitalizada.

Sin embargo, su sonrisa iluminó la primera fila de los beneficiarios de las 40 sillas de ruedas que entregó el plan Guayaquil Más Inclusivo de la Dirección Municipal de Acción Social y Educación (DASE).

Virginia regresó a su casa contenta y agradecida, con la esperanza de que pasará una Navidad más bonita, fuera de la cama en la que se mantuvo acostada 6 meses, sin tener cómo moverse.

Fuente: Municipio de Guayaquil

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