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El Gobierno de Perú usa su primer comodín para intentar frenar al fujimorismo

Lima.- Después de poco más de un año de gestión, el Gobierno de Perú ha decidido gastar su primer comodín constitucional para intentar frenar la constante presión de la mayoría fujimorista en el Congreso, que nuevamente ha anunciado su intención de censurar a un ministro.

El primer ministro, Fernando Zavala, sorprendió el miércoles al anunciar que presentaría una «cuestión de confianza» ante el Parlamento, después de que la bancada del partido fujimorista Fuerza Popular anunciara que presentará una moción de censura contra la ministra de Educación, Marilú Martens.

Si el Congreso no otorga la confianza a Zavala, todos los ministros deberán presentar su renuncia y el presidente deberá buscar un nuevo Gobierno.

En caso de que el Congreso rechace ese nuevo gabinete o cualquier otro en los cuatro años que restan de mandato presidencial, la Constitución peruana da al Ejecutivo la facultad de cerrar la Cámara y llamar a nuevas elecciones legislativas.

Fuerza Popular tiene la mayoría absoluta en el Congreso, por lo que para ellos una votación sólo serviría para poner en peligro ese dominio.

El uso de esta facultad constitucional implicó el fin del tono moderado, y hasta complaciente, que había mostrado el Gobierno del presidente Pedro Pablo Kuczynski con el fujimorismo desde el inicio de su gestión, en julio del año pasado.

Esto se daba a pesar de que Fuerza Popular, que es liderado por Keiko Fujimori, la hija mayor del expresidente encarcelado Alberto Fujimori, cuestionó desde un primer momento las políticas del Ejecutivo e incluso sometió a interpelaciones y constantes convocatorias a los ministros al Congreso.

El antecesor de Martens, Jaime Saavedra, fue censurado en diciembre pasado con los votos mayoritarios de Fuerza Popular y en junio pasado también debió renunciar el anterior ministro de Economía, Alfredo Thorne, tras perder el voto de confianza del Legislativo.

El Congreso también interpeló al primer vicepresidente del país, Martín Vizcarra, quien luego renunció como ministro de Transportes y Comunicaciones para evitar una censura del fujimorismo y una mayor fractura entre Gobierno y Parlamento.

Sin embargo, la pretensión de hacer caer a Martens fue la gota que colmó el vaso.

Ante este escenario, Zavala aseguró que la anunciada moción de censura solo busca «socavar la política de Educación del Estado» y consideró «lamentable» la intención del fujimorismo.

En respuesta, el presidente del Congreso, el fujimorista Luis Galarreta, anunció que Zavala deberá exponer hoy mismo ante el pleno legislativo los motivos del pedido de confianza.

Galarreta agregó que la solicitud de Zavala le parece «absolutamente irresponsable», aunque reconoció que se trata de un derecho constitucional del Ejecutivo.

En medio del debate y el interés general que ha concitado el anuncio de Zavala, expertos constitucionalistas destacaron que el país afronta una situación inédita, ya que nunca antes un Ejecutivo usó la facultad de la cuestión de confianza.

El jurista Víctor García Toma declaró al diario La República que si el Congreso no otorga la confianza «se produce una crisis total y los ministros deben renunciar».

El nuevo gabinete que tendría que formar Kuczynski estaría, sin embargo, «mucho más protegido que el anterior», ya que el Congreso tendría que frenar sus enfrentamientos con el Ejecutivo para evitar un eventual cierre de sus funciones.

Sin embargo, la posibilidad de este choque de poderes fue rechazado por otros expertos, como el jurista Enrique Bernales, quien consideró que no se debió poner en riesgo a todo el gabinete por defender la permanencia de Martens.

Para Bernales, solo la ministra debió pedir la confianza al parlamento y, si no la recibía, dejar el cargo, tal como sucedió con el exministro Thorne.

La bancada de Fuerza Popular aprobó durante la noche del martes el pedido de censura de Martens «luego de un profundo análisis de la situación de la educación» en el país y tras una huelga de casi dos meses que protagonizaron los maestros estatales.

Esto se dio luego de que Martens se presentó el pasado viernes ante el pleno del Congreso para responder por la prolongada huelga y anunció que no renunciará salvo que se lo pida el presidente Kuczynski, quien ha manifestado su apoyo a la decisión de Zavala y la defensa de las políticas educativas del Estado.

Fuente: EFE

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