Escasez de trabajadores y un sistema de pensiones a estallar: el plan alemán para reavivar el mercado laboral

Con una fuerza laboral envejecida y una previsión que apunta a que en 2030 la escasez de trabajadores ascenderá a cinco millones, Alemania tiene un plan: hacer más atractivo el mercado laboral para seducir a 400.000 trabajadores extranjeros cada año.

 

El nuevo gobierno de coalición de Alemania busca abordar, por un lado, la escasez de mano de obra en sectores clave (un problema recurrente en el país ya antes de la pandemia), y, por otro, el desequilibrio demográfico.

Según ha declarado el miembro de la coalición y líder parlamentario de los Demócratas Libres (FDP), Christian Duerr, a la revista WirtschaftsWoche, “la escasez de trabajadores cualificados se ha vuelto tan grave que está desacelerando dramáticamente nuestra economía“. Se nota especialmente en sectores clave, ha indicado, y podría lastrar la recuperación tras la crisis sanitaria.

En cuanto al problema del envejecimiento de la fuerza laboral, “solo podemos abordarlo con una política de inmigración moderna… Tenemos que alcanzar la marca de 400.000 trabajadores cualificados del extranjero lo más rápido posible”, ha añadido.

El acuerdo de coalición con el que formaron Gobierno los socialdemócratas, el FDP y los Verdes incluye medidas como un sistema de puntos para especialistas de países fuera de la Unión Europea y el aumento del salario mínimo nacional a 12 euros (13,60 dólares) por hora para que trabajar en Alemania más atractivo.

Según las estimaciones del Instituto Económico Alemán, que recoge Reuters, la fuerza laboral se reducirá en más de 300.000 personas este año. Esto se debe a que hay más trabajadores que se jubilan que jóvenes que ingresan al mercado laboral (nuevos activos).

La brecha solo irá a más. En 2029 serán más de 650.000 y para 2030 se calcula que la escasez acumulada fruto esa discrepancia entre jubilaciones y nuevos activos ascenderá en torno a los cinco millones para 2030.

Tras décadas de bajas tasas de natalidad y una migración desigual, la reducción de la fuerza laboral también representa una bomba de relojería demográfica para el sistema público de pensiones de Alemania, en el que menos empleados tendrán que financiar las pensiones de una masa creciente de jubilados con una expectativa de vida cada vez más larga.

Fuente: Revista El Economista

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