Alicia Vikander tiempo de ‘girl power’

Ciudad de México.- Despertaban las mujeres de Hollywood tras los ataques de Harvey Weinstein a finales de 2017 y la ganadora al Os­car no se quedó con los brazos cruzados: junto con 584 actri­ces suecas firmó una carta de cero tolerancia contra casos de abuso sexual, provocando que la ministra de Cultura de su país citara a los represen­tantes de la industria local.

“Las historias salieron a la luz los últimos meses y el momento se volvió catártico, otorgó la posibilidad de traer temas tan delicados a la mesa y poder discutirlos. Ha sido un momento ideal. La carta que escribí junto con las actrices de mi país fue, de alguna ma­nera, unificarnos dentro del movimiento Time’s Up, y no dejar el tema en un sólo lugar.

“Tristemente me he dado cuenta que sigue habiendo mujeres que creen que sólo hay pequeños espacios para nosotras, casi resignadas, pero eso está cambiando. He trabajando con talento feme­nino asombroso. Lo veo como una explosión creativa. Aho­ra vivimos el despertar y creo que en los próximos años va­mos a identificar el hecho de que no será necesario diver­sificar géneros, sino escuchar las grandes ideas que se tie­nen”, opinó la actriz.

Vikander visitó ayer la Ciu­dad de México para promover la película Tomb Raider: Las aventuras de Lara Croft, la nueva adaptación del video­juego lanzado en 1996, cuyo estreno se hará el 16 de marzo en México.

Mencionó cintas como Mu­jer Maravilla y Black Panther, para ejemplificar la importan­cia de dar su lugar a las chicas en blockbusters de acción que habitualmente son estelariza­das por hombres.

“Lo veo con mi propia ex­periencia en esta película. Se ha ganado bastante terreno.

Vikander estuvo rodeada de muchos fans de Tomb Rai­der en México.

“No imaginaba esta clase de respuesta por parte de los mexicanos, no sabía que eran tan fans de Lara. Fue un personaje difícil por el entrenamiento y porque no es sólo una chica superhé­roe, y un reto fue humani­zarla para esta época”, dijo a su llegada a la alfombra roja en un centro comercial al sur de la Ciudad.

Vikander practicó ballet durante su juventud y eso le sirvió para las coreografías, además de entrenar nata­ción, artes marciales mixtas y boxeo durante cuatro me­ses. Llegó a las 19:05 horas y se tomó una foto con más de 40 cosplayers que arri­baron a la premier vestidas de Lara Croft.

“¡Perdónenme por no traer la ropa adecuada!”,

Mujer Maravilla lo logró el año pasado y Black Panther, que recién salió, también. Tienen en común esta genialidad de darnos nuestro lugar justo en un momento que los ideales están cambiando a raíz de los terribles casos que salieron a la luz”, agregó.

La Ciudad de México no es ajena para ella. Durante la charla comentó que su vi­sita fue de trabajo, pero en diciembre estuvo por aquí durante sus vacaciones y, por cierto, nadie se dio cuenta y la dejaron disfrutar su descanso.

Vikander ha sido feminista e inclusiva desde hace años, dijo.

Se dejó querer. Dio autó­grafos, se tomó selfies con los fans. Muchos artículos eran pósters de la cinta y copias del DVD La chica danesa.

Sobre la reciente decla­ración que hizo al respecto de la falta de mujeres en el rodaje de la película, contó:

“Me gusta que un punto de vista abra una discusión en todas partes y así se fijen que aún existe desigualdad en la industria. Estamos en medio de un cambio.

“Tengo el privilegio de estar dentro de una heroína de acción y esperando que esto abra más oportunida­des y no estar dimensio­nadas en particularidades, podemos estar en estos personajes tan duros. Pero sí me hubiera gustado que se incluyeran más mujeres en la película”, dijo.

Comenzó su carrera bajo las órdenes de dos realizadoras nórdicas, en las películas Pure y The Crown Jewels; ganó el Oscar como Mejor Actriz de Reparto en la cinta La chica danesa, la esposa del artista Einar Wegener que lo apoya en su aceptación como mujer, y ahora da vida a Lara Croft en un guión escrito por Geneva Robertson-Dworet, la mujer detrás de la próxima Capita­na Marvel.

“De niña por supuesto que esto no pasaba. Sólo recuerdo protagonismos masculinos, pero ni hablar que una mujer pudiera ser heroína”, contó.

Fuente: Excélsior

ra