Entérate cómo funciona la ciberdelincuencia

No por ser una amenaza silenciosa resulta menos dañina. Los hábitos de vida se trasladan al ciberespacio; es el paradigma de la transformación digital. Pero este cambio implica nuevos retos.

La ciberdelincuencia está hoy más activa que nunca, los ataques informáticos y el fraude económico a través de la tecnología alcanzan un grado de sofisticación hasta ahora inimaginable.

El resultado es que las actividades ilícitas a través de internet pueden llegar a alcanzar un impacto económico de un billón de euros al año en el mundo, según estimaciones del Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) o, lo que es lo mismo, el equivalente al PIB de un país como España.

Fuentes policiales aseguran que esta actividad supera al narcotráfico en lucro. En cambio, las inversiones en ciberseguridad en el planeta se estima que alcanzan los 70.000 millones de euros.

En las últimas semanas ha quedado claro que nadie está exento de sufrir un ataque. El caso más llamativo es, quizá, la divulgación de un informe de inteligencia sobre la injerencia de Rusia en las elecciones de Estados Unidos a través de ataques informáticos para desprestigiar a Hillary Clinton. Las entidades financieras son víctimas recurrentes.

A través de software malicioso, un grupo de ciberdelincuentes atacó remotamente cajeros de más de una docena de países de Europa a lo largo de 2016 para expedir dinero en efectivo que pudo llegar a superar los 10 millones de euros.

En noviembre, piratas informáticos suplantaron la web corporativa de la constructora francesa Vinci y publicaron una nota de prensa falsa que se distribuyó a medios de comunicación. La consecuencia fue el desplome del 18% de la acción, equivalente a 7.000 millones de euros. Y estos son sólo algunos ejemplos.

El Estado cuenta con un organigrama de instituciones públicas en materia de ciberdefensa. Está formado por el Centro Nacional para la Protección de las Infraestructuras Críticas (CNPIC), el Centro Criptológico Nacional, dependiente del CNI, el Incibe y el Mando Conjunto de Ciberdefensa (MCCD), éste último perteneciente al Ministerio de Defensa.

“En la reunión de la OTAN en Varsovia en julio se formalizó el reconocimiento del ciberespacio como un nuevo dominio para las operaciones militares, exactamente igual que el terrestre, el marítimo, el aéreo y el espacial”, comenta el general Carlos Gómez, comandante jefe del MCCD.

LHBS-elmundo.es

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