En Semana Santa la fe se quedó en casa

Autoridades del COE Nacional, COE Provincial de algunos sectores donde el contagio ha sido evidente habían sugerido al presidente de la República que decrete un Estado de Excepción y efectivamente lo hizo el pasado jueves en la noche, Decreto 1282, que restringe la circulación vehicular desde las 20h00 hasta las 05h00 solamente en las provincias : Manabí, Azuay, Guayas, El Oro, Pichincha, Esmeraldas, Loja, Santo Domingo de los Tsáchilas, más las restricciones que los COE provinciales habían adoptado .

En medio de este decreto se celebró la Semana Santa, se vio restringida la Adoración a la Cruz, procesiones de Viernes Santo, el Vía Crucis en las 14 estaciones que en su mayoría fueron virtuales, la fe se quedó en casa.

Pero la culpa hoy la tenemos que pagar todos, dicen por la desobediencia de los demás y donde está la desobediencia de las autoridades ante el anuncio que hiciera el presidente de la OMS,Tedros Adhanom Ghebreyesus, que en el mundo estaba latente una epidemia del Coronavirus, no hicieron nada al respecto, mientras las farmacéuticas se pusieron mano a la obra para conseguir una vacuna en el menor tiempo, un año.

Los países con sus gobernantes no creyeron en el anuncio , no creyeron tanto que nunca se preocuparon de guardar el dinero necesario, prefirieron ponerse al día  en otras obligaciones menos en la salud, no negociaron las vacunas hasta quedarnos a la cola como los demás países de tercer mundo que gobiernan sin dirección, sin brújula, sin planificación porque cuando nos atrevimos a negociar no teníamos un cronograma de vacunación, la vacuna llegó y está llegando a Ecuador a la velocidad de un suero, no sabemos que podría pasar el gobierno alista maletas.

Somos 17 millones 851 mil 768 habitantes en Ecuador, vacunados no vamos ni por la mitad, hay candidatos que ofrecen de ganar vacunar en 100 días a 9 millones de habitantes habrá que ver el 11 d abril la decisión de los mandantes.

Cuando el gobierno anuncia que llegarán al país un millón de vacunas nos alegramos pero solo alcanzan para 500.000 personas son 2 dosis, necesitamos un lote grande , la urgencia  es evidente, pero hay que tener paciencia, porque la esperanza se perdió hace 14 años y no perder la fe que por ahora está con nosotros en casa.

Restricciones y más restricciones, pérdidas en los negocios, volver a teletrabajo con una conectividad deficiente, la suerte que en la Costa están de vacaciones los niños, niñas y adolescentes porque de lo contrario viviríamos lo mismo de abril de 2020.

Ojalá que este pequeño encierro sirva para que las cifras de contagios disminuyan , y que la desobediencia administrativa mejore con resultados, con transparencia y no sirva para más corrupción.

L.V   

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