Elevada necesidad de productos de bioseguridad abre vías para emprender

La crisis por el COVID-19 provocó en Guayaquil y en el país la compra inusitada de productos para la prevención y el cuidado de la salud. Y con esto un nuevo espacio de mercado que rápidamente empezó a ocuparse.

La demanda de artículos como alcohol y mascarillas se incrementó de diez a quince veces, trayendo consigo un desabastecimiento en toda la región, afirma Marcelo Merino Sandoval, gerente de Desarrollo de Productos de Dyvenpro, empresa del Grupo Difare.

Luis Palenque, ejecutivo de 3M región andina, dice que debido a la crisis mundial están experimentando un aumento sin precedentes en la demanda de mascarillas N95 –antes utilizadas básicamente por los servidores de salud–. Por ello incrementan su producción constantemente. Desde enero de este año, 3M ha duplicado la producción de mascarillas N95 a nivel mundial y están en camino de aumentar su tasa a 2000 millones para fines de 2020.

La demanda de pruebas para detectar el COVID-19 creció, también, en la medida en que los contagiados se multiplicaban. Santiago Aguirre, gerente de Synlab Ecuador, dice que adquirieron y validaron pruebas RT-PCR para SARS-CoV 2 e insumos, incluidos los de bioseguridad, para el personal. Pasaron de 350 pruebas/día a las 2000 pruebas/día.

Mientras, las mascarillas, convertidas en una prenda de uso obligatorio de prevención, han provocado que empresas textiles y de retail incursionen en su producción, así como de otros artículos de bioseguridad, dando paso a una nueva actividad económica.

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