Sociedad

El sur de Ecuador abre sus puertas al mundo a través de las artes vivas

Loja (Ecuador).- El jolgorio impregna las coloridas y coloniales calles de Loja, ubicada en el sur de Ecuador y fronteriza con Perú, que ha encontrado en su Festival Internacional de Artes Vivas (Fiavl) una ventana para darse a conocer como ciudad cosmopolita, que rompe con las fronteras.

La tercera edición del Fiavl, que se inició el pasado 15 de noviembre y finaliza este domingo, cuenta con un total de 32 piezas nacionales e internacionales y más de 2.000 artistas, que han revitalizado la ciudad bajo el concepto de «frontera».

«Hemos empezado a tratar sobre el criterio de frontera desde el criterio más amplio que esto tiene, pensamos en un diálogo artístico que nos permite organizar un discurso expositivo, con propuestas diferentes bajo esta lógica», dijo a Efe el director artístico del festival, Roberto Sánchez.

A raíz de esta idea fueron invitados artistas de Japón, España, Perú, Colombia, Argentina, Francia, Italia, México y Cuba, que han brindado al público espectáculos que oscilan desde lo convencional hasta lo alterno.

Sánchez aseguró que este discurso artístico permite evidenciar el problema de migración que «terriblemente está de moda» en el mundo, y lo cual corta el paso a las personas conjunto a sus símbolos, signos y formas de comprender la realidad que traen consigo.

«Tomemos en cuenta que Ecuador produce migración y está recibiendo migración, el problema de Venezuela, ahora el problema de Honduras, son cosas que nos atraviesan y nos permiten, desde lo artístico, discutir y pensar que es absurdo interrumpirle el paso a la vida para que se mezcle con la otra vida», puntualizó el director.

Bajo esta perspectiva se deja entrever obras como «Mucho ruido por nada» de la compañía peruana «Teatro La Plaza» y dirigida por Chela De Ferrari, que adapta la obra de Shakespeare desde una mirada contemporánea, ahondando en temas como la identidad de género y el matrimonio igualitario.

Otro ejemplo es el tríptico español «Cualquier Mañana Tríptico», una coreografía liderada por Álvaro Esteban y Laura Aris donde abordan la intimidad y las soledades compartidas en tres actos: «Open Wound» (Herida Abierta), «Antípodas» y «Cualquier Mañana».

También está «Kamchàtka» de la compañía española homónima con la obra, que se realizó en la Plaza Central de Loja y trata sobre la realidad a la que se enfrentan ocho personajes perdidos en la ciudad, cada uno con su maleta.

Esta obra habla de la migración, no desde una mirada «apelativa ni tampoco ilustrativa» sino «que te pone frente a una situación de aceptar o no un hecho migratorio», afirmó Sánchez.

Asimismo, el Fiavl tiene una carácter pedagógico, que promueve los espacios de participación por medio de «La escuela del festival», donde se llevan a cabo talleres de formación que se han extendido a otras partes del país como Esmeraldas, Manta y Guayaquil.

«Se ha trabajado con poblaciones afro, con niños y adolescentes, con personas privadas de libertad, con talleres de teatro comunitario», entre otros, detalló el director.

Gracias al festival, se ha permitido descentralizar el Ecuador, permitiendo que los focos se dirijan a otras regiones, permitiéndoles fortalecer su identidad y ganar visibilidad.

«Loja se apropia del festival de una manera increíble, y ha hecho la diferencia en la vida de las personas (…) que esperan el festival porque implica un movimiento muy grande», afirmó Sánchez.

La cultura, en este caso las artes escénicas, han demostrado que para encarrilar las vías de desarrollo de un país existen otros caminos como este.

«No solamente es cuestión de obras e infraestructura, también está la pasión humana, y la pasión humana es el arte», manifestó a Efe el viceministro de Cultura y Patrimonio del Ecuador, Raúl Secaira.

Secaira recalcó el ejemplo de Loja, que a raíz de este festival ha logrado «desarrollar» y «dinamizar» su economía, su gente, sus instituciones.

Las calles, atiborradas de músicos experimentales y tradicionales, de teatro callejero, de niños coloreando con tiza las avenidas, son reflejo de una ciudad que quiere darse a conocer ante el mundo, abriendo sus fronteras a aquellos curiosos por su arte.

«Loja quiere insertarse como una ciudad cosmopolita a nivel global siendo una ciudad pequeña, lo puede lograr a través de este festival», añadió Sánchez. EFE

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