El BCE se pone muy serio con la inflación: confirma la subida de tipos de 25 puntos básicos en julio y otra “quizá mayor” en septiembre

El Banco Central Europeo ha empezado su comunicado de forma tajante: “La alta inflación es el mayor reto para nosotros”, dejando claro que harán todo lo posible para controlar los precios. La institución ha confirmado, de este modo, la subida de tipos en la próxima reunión de julio (primer alza del dinero en 11 años) y otra más en septiembre. Además, el BCE ha puesto fin a las compras netas de bonos (culminan el 1 de julio). El banco central había telegrafiado sus próximos movimientos, pero la inesperada fortaleza de la inflación mantenía en vilo a los mercados ante una posible sorpresa que dejase entrever un cambio en el forward guidance del banco central (los próximos pasos del BCE). El comunicado ha confirmado la sorpresa.

 

De este modo, el BCE ha cambiado levemente el guion que presentó su presidenta, Christine Lagarde, con una entrada en el blog de la institución hace unas semanas. El tono del comunicado ha sido moderadamente más ‘hawkish’ (agresivo o restrictivo) de lo que telegrafió Lagarde (dos alzas de 25 puntos básicos en las dos próximas reuniones), pero es cierto que la situación para los precios ha empeorado. Parece que la decisión de este jueves ha gozado de consenso en el seno del banco central.

La inflación está desbocada en la zona euro, marcando máximos no vistos en la historia del bloque. Esta subida sostenida del IPC (ya está en el 8,1%) ha provocado un giro de timón en la política de un banco central que podría verse obligado a improvisar si los precios no se moderan. En pocos meses, los tipos de interés abandonarán el territorio negativo en la zona euro después de más de ocho años bajo cero.

El banco central no solo ha anunciado que subirá los tipos de interés de julio (25 puntos básicos), además ha abierto la puerta a implementar “subidas mayores” en la reunión de septiembre (hasta 50 puntos básicos) en un intento por controlar la inflación y dominar las expectativas de precios, que habían comenzado a desanclarse levemente.

Únicamente ha habido dos ocasiones en la que el incremento de los tipos ha sido igual o superior a 50 puntos básicos. La primera fue el 22 de enero de 1999, en su tercera reunión, cuando subió de golpe los tipos de 125 puntos básicos hasta el 4,5%, en el primer mes de estreno del euro en los mercados financieros, y la segunda data del 9 de junio de 2000, cuando el BCE subió los tipos en 50 puntos básicos al 5,25%.

Por otro lado, hay que recordar que el precio del dinero se encuentra en mínimos históricos pese a toda la retórica ‘hawkish’. El BCE ha confirmado que el precio del dinero se mantiene hasta la próxima reunión en esos mínimos: el tipo de interés principal se queda en el 0%, mientras que la facilidad de crédito seguirá en el 0,25% y la facilidad de depósito (donde aparcan los bancos sus reservas) en el -0,5%. En julio, todos estos tipos clave podrían sufrir modificaciones, siendo la tasa de depósito el que copará todos los focos. 

Además, el banco central ha presentado las previsiones para la economía con un tono un tanto pesimista. Se confirma el peor escenario para los precios: la inflación para este año al 6,8%. Los economistas de la institución ha revisado a la baja el crecimiento previsto. En concreto, espera que el PIB de la zona euro llegue al 2,8%, frente al 3,7% estimado en las perspectivas del pasado mes de marzo. También recorta el PIB previsto de 2023 en siete décimas al 2,1%.

A partir de septiembre…

Más allá de septiembre, en base a su evaluación actual, el Consejo de Gobierno anticipa que será apropiado un camino gradual pero sostenido de aumentos adicionales en los tipos de interés. “En línea con el compromiso del Consejo de Gobierno con su objetivo a medio plazo del 2%, el ritmo al que el Consejo de Gobierno ajuste su política monetaria dependerá de los datos entrantes y de cómo evalúa la evolución de la inflación a medio plazo”. Se prevé que los tipos sigan avanzando hasta situarse en una zona cercana al 1%, nivel al que se encontraría el tipo neutral (el coherente con una inflación sostenida al 2% y el pleno empleo).

¿Por qué no ha subido aún los tipos de interés? El BCE había convertido el fin del APP, el programa de compra de activos, en una condición sine qua non para comenzar a elevar los tipos de interés. Con el anuncio de este jueves, el banco central dejará de comprar deuda (en términos netos) de forma oficial al terminar este mes. Desde el 1 de julio, el BCE tiene vía libre para incrementar el precio del dinero. La clave es cuál será el ritmo de subidas.

Ahí es dónde está la gran batalla, puesto que una parte del Consejo de Gobierno prefiere dar pasos pequeños hacia la normalización (subidas de 25 puntos básicos y calma), mientras que los ‘halcones’ apuestan por llevar los tipos de interés a niveles positivos de una sola tacada y lanzar un mensaje rotunda: la inflación no se nos va a ir de las manos. En parte, este es el mensaje que se ha dado en el comunicado que ha publicado la institución. Otro mini-punto más para los ‘halcones’, que parecen haber tomado el control del banco central.

Los economistas de Abrdn creen que la diferencia de opiniones en el seno del BCE, la desaceleración de la economía y la flexibilidad que conserva el BCE se traducirán probablemente en una mayor volatilidad del mercado para los tipos y los bonos. Los riesgos de recesión que acechan también podrían llevar a los inversores a valorar las diferentes primas de los bonos europeos, lo que provocaría un aumento de los diferenciales y acabaría exigiendo la intervención del BCE.

No obstante, Christine Lagarde ha intentado aclarar en la rueda de prensa que el BCE irá ‘partido a partido’, analizando todos los datos y tomando decisiones en cada reunión a medida que aparezcan nuevos datos. François Rimeu, estratega jefe de La Française AM, cree que “la presidenta Lagarde ha hecho bien al subrayar que el ritmo de endurecimiento de la política dependerá de los datos (es decir, la demanda interna, la inflación subyacente y las condiciones financieras)”. De este modo no se ata las manos si hay que tomar nuevas decisiones.

“Pensamos que el Consejo de Gobierno no ha descartado la posibilidad de adoptar medidas como la subida de 50 puntos básicos (pb) para avanzar rápidamente ni el elevar el tipo de depósito significativamente por encima del nivel neutral (1%-2%), ya que el aumento de la inflación amenaza con desanclar las expectativas de inflación”, asegura Rimeu.

Fuente: Revista El Economista

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