Internacional

Donald Trump llegó a Roma para su encuentro con el papa Francisco

El avión estadounidense aterrizó en el aeropuerto romano de Fiumicino a las 18:10 locales (16:10 GMT), veinte minutos antes de lo previsto, procedente del aeropuerto de Tel Aviv, de donde partió tras una gira de Trump por Arabia Saudita, Israel y Cisjordania.

El presidente estadounidense se dirigirá desde el aeropuerto a Villa Taverna, la residencia del embajador de los Estados Unidos, donde se alojará hoy con toda la delegación.

El republicano acudirá este miércoles a su encuentro con el papa Francisco en el Vaticano dispuesto a escuchar y sin soluciones dogmáticas a problemas como la crisis de refugiados o el calentamiento global, según la Casa Blanca.

Hay desafíos globales, como el cambio climático o la crisis de refugiados, sobre los que las posturas públicas defendidas por el Papa y Trump han sido claramente dispares. Mientras el Sumo Pontífice se declara partidario de no cerrar fronteras, Trump planea construir un muro en la frontera con México y ha tratado en dos ocasiones, aunque sin éxito, de prohibir la entrada a EEUU a todos los refugiados y a los ciudadanos de varios países de mayoría musulmana.

Y frente a la encíclica del Papa «Laudato si», dedicada al impacto del cambio climático, Trump ha llegado a decir que el calentamiento global es un «invento» de los chinos y su Gobierno evalúa si EEUU debe continuar formando parte del Acuerdo de París.

Trump y el Pontífice no han tenido ningún contacto desde que el magnate ganó las elecciones presidenciales de noviembre pasado en EEUU, así que hay muchas expectativas en torno a cómo se desarrollará su primer encuentro y al lenguaje no verbal entre ambos en los pocos minutos que podrán captar las cámaras.

Por ambas partes hay, al menos, disposición manifiesta a un acercamiento tras el duro cruce de críticas de febrero de 2016, cuando el Papa puso aparentemente en duda que Trump fuera cristiano por su promesa de construir un muro fronterizo con México y el magnate replicó que nadie tenía derecho a cuestionar su fe.

Lo normal es que las audiencias privadas que concede Francisco a líderes extranjeros duren unos 20 minutos. Con el predecesor de Trump, Barack Obama, el Pontífice se saltó la norma y pasó más de 50 minutos, en marzo de 2014, hablando con él de paz, política migratoria y los conflictos en Siria y Ucrania.

Un año y medio después, en septiembre de 2015, el papa Francisco visitó la Casa Blanca en el marco de su viaje oficial a EEUU y Obama, en un ambiente de elogios mutuos y buena sintonía entre ambos, destacó el «inestimable apoyo» del Pontífice en el proceso de acercamiento con Cuba.

Fuente: Infobae

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