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Pérdidas turísticas superarán toda previsión

La ministra de Turismo, Rosi Prado de Holguín, explicó que, luego de una mesa de trabajo con varios representantes del sector, con el fin de cuantificar los daños de la actual crisis sanitaria por el Covid-19, llegaron a conclusiones que determinan pérdidas gigantescas.

“Llegamos al acuerdo de que las pérdidas están entre $380 millones y $418 millones solamente en marzo. Tenemos que pensar que las de abril y mayo van a ser muchísimo más grandes. La situación es muy preocupante y difícil”, reconoció.

Holbach Muñetón, presidente de la Federación de Cámaras de Turismo, comentó que, si se toman en cuenta las operaciones formales y las informales, el impacto negativo incluso superaría los $500 millones.

Además, en muy corto plazo, ante la falta de liquidez, se podría iniciar un proceso de despidos masivos, que en una primera instancia dejaría sin sustento a 200.000 personas; y a mediano plazo, afectaría a un total de 400.000.

Prado de Holguín reconoció que el sector tiene pedidos urgentes sobre medidas laborales y financieras. “El principal son créditos, porque el problema más grave es la liquidez. Desde el año pasado firmamos convenios de ayuda para tener créditos especiales con plazos más largos e intereses más bajos a través de la banca pública”, acotó.

Según la Ministra, uno de los puntales de la estrategia de financiamiento es el programa Pymes Exprés, que está manejado por la Corporación Financiera Nacional (CFN) y el Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (Biess). La iniciativa operará desde mañana.

Un gran salvataje

Muñetón alertó que las medidas de apoyo económico propuestas hasta ahora no son suficientes. Por ejemplo, los plazos para los créditos no pueden ser de solo 90 días, sino que deben comprender periodos de 20 a 30 años

“Somos de los primeros golpeados y seremos de los últimos en reponerse. No sabemos cómo será la poscrisis; ni cuánto tomará la reactivación de los negocios”, puntualizó.

Asimismo, en el tema tributario, el aplazamiento de pagos por seis meses es una ayuda; pero se debería ampliar a por lo menos un año. Además, la exigencia de que se sigan pagando normalmente los aportes patronales al IESS golpea aún más la escasa liquidez existente.

“Si no se toman acciones con la real dimensión del problema, lamentablemente habrá quiebras masivas. No creo que a la CFN le convenga comenzar a recibir barcos, hoteles y haciendas porque los negocios ya no pueden cubrir sus obligaciones”, concluyó. (La Hora)

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