Sociedad

Desde un alfiler hasta una ballena en el Directorio de los Museos de Ecuador

Quito.- Un alfiler precolombino de la cultura La Tolita y el esqueleto de una gran ballena jorobada antártica son sólo una muestra del universo patrimonial que, desde ahora, se puede encontrar en el primer Directorio de la Red Ecuatoriana de Museos, la guía más basta del acervo cultural del país.

Pero también botones antiquísimos, esculturas de cera que recrean los momentos más importantes de la historia nacional, discos de acetato con lo mejor del pentagrama ecuatoriano y hasta una colección de mágicas pirámides que miran al sol y a la luna.

El Directorio, que se publica por primera vez, recoge la información temática, ámbito geográfico y la ubicación de cada museo para que el usuario, nacional o extranjero, pueda identificar cada sitio con mucha facilidad.

Por ello, es una herramienta útil para planificar, lo que le convierte en una guía necesaria para el turismo, explicó a Efe Cassandra Herrera, subsecretaria técnica de Memoria Social del Ministerio de Cultura y Patrimonio.

Cuenta con información sobre los 175 museos registrados en 23 provincias del país, lo que también le convierte en una herramienta necesaria para el conocimiento, la ciencia y la cultura, añadió la alta funcionaria.

Organizada por regiones y provincias, esta guía permitirá a ciudadanos y empresas relacionadas «generar nuevas rutas turísticas» y, así, conocer el país desde su más profunda identidad cultural, apostilló.

Y es que para ella, el arte y la cultura son «herramientas claves para crear sociedades más equitativas e incluyentes» y los museos, de forma particular, son esos espacios que contribuyen al fortalecimiento de la «cohesión social» y de la «cultura de la no violencia».

Los museos también pueden convertirse en esa «ventana al mundo que nos permita reconocernos como iguales», remarcó Herrera y señaló que el directorio muestra todo un universo de posibilidades para descubrir la cultura nacional: Arte, historia etnografía, ambiente, naturaleza y tradiciones, entre muchos otros temas.

Incluso dijo que se podrán «visibilizar» esos pequeños museos que no han podido promocionarse, pero que están ahí y que guardan las grandes sorpresas escondidas del país.

Constan museos tan antiguos como la misma república, pero el más nuevo no corresponde al arte más actual: lo más nuevo es el Museo del pasillo, de Quito, un espacio donde se concentra la historia del ritmo musical más auténtico de la identidad nacional.

Hay también el Museo de la Ballena, en la provincia costera de Santa Elena, donde se evoca la relación idílica de estos mamíferos del antártico con las tibias aguas del Pacífico ecuatorial.

En esa misma provincia (suroeste) está el museo arqueológico de sitio «Los Amantes de Sumpa» y el de Valdivia, donde se concentra una muestra importante de esa cultura de la costa ecuatoriana, rica en el legado histórico que también se encuentra en el Centro Cultural de la ciudad de Esmeraldas (noroeste), donde se muestra el esplendor de la mágica cultura La Tolita.

En la sierra andina se puede conocer el museo de sitio y centro arqueológico de Cochasquí (cerca de Quito), que reúne a una quincena de enigmáticas pirámides preincásicas, o el complejo Ingapirca, edificado con rocas incas, en la austral provincia de Cañar.

También hay el Museo de Vehículos Blindados (tanques de guerra) en la ciudad de Riobamba y el complejo cultural «Fábrica Textil Imbabura», un pedazo de la historia del desarrollo nacional.

Dada la riqueza etnográfica de Ecuador, los museos indígenas abundan y el Otavalango es ese espacio viviente que muestra a uno de los pueblos ancestrales más representativos del país: Otavalo.

Pero también están presentes los recuerdos y las tragedias, como el Museo religioso y arqueológico Señor del Terremoto, que muestra el sincretismo del catolicismo con la cosmovisión indígena de pueblos de la provincia donde se yergue el volcán Tungurahua.

El directorio, al mostrar ese inmenso bagaje artístico y natural del país, supone también un «aporte a la creación de una cultura de paz», aseguró Ivette Celi, directora del Museo Nacional (Muna), una de las instituciones que contribuyó en la elaboración de la guía.

Esta herramienta, añadió, es «importantísima no sólo para la cultura sino para el turismo de nuestro país».

Pero el directorio, por el momento en que aparece, debe ser visto como un instrumento de paz e igualdad, cree el ministro de Cultura, Raúl Pérez Torres, quien considera que su país debe caminar por la senda de la cultura para acabar con los azotes de la violencia.

«Hoy, más que nunca, ese Ecuador cultural debe manifestarse en calles, plazas y museos como una alternativa sólida frente a la violencia y a la xenofobia», aseguró el ministro.

Para él, «sólo un clima cultural puede hacer que el comportamiento social, tan degradado y tan degradante, adquiera una espiritualidad nueva». EFE

ra

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