La polémica de Serena Williams podría motivar un cambio histórico en Wimbledon

La final femenina del US Open 2018 quedará en el recuerdo por el escándalo protagonizado por la estadounidense Serena Williams, quien mantuvo una fuerte discusión con el umpire portugués Carlos Ramos por una serie de sanciones que recibió durante el partido que terminó con la consagración de la japonesa Naomi Osaka.

Una de las situaciones que llevó a aplicar el castigo a la ex número uno del mundo durante la final fue el «coaching», es decir, las indicaciones que presuntamente el entrenador le dio a Williams desde las gradas en medio del encuentro, algo que está terminantemente prohibido por el reglamento.

Esto llevó a las autoridades de Wimbledon a evaluar un cambio histórico. Según adelantó Philip Brook, presidente del All England Club -sede del único Grand Slam que se disputa sobre césped- a partir de la próxima edición del certamen se podría permitir el «coaching».