Unión con Zidane, Courtois, el derroche de Valverde y la falta de puntería

El Real Madrid se levantó en el Ali Sami Yen, con un triunfo por la mínima ante el Galatasaray que cambia el panorama de su grupo, gracias a la actuación de Thibaut Courtois, al compromiso del grupo en torno a Zinedine Zidane, que apostó con éxito por Rodrygo, lamentó únicamente la falta de puntería y encuentra en Fede Valverde a un jugador clave.

Las claves del primer triunfo en Liga de Campeones son:

1. Unión con Zidane

En cuanto los jugadores del Real Madrid sienten la posibilidad de un cambio en el banquillo y la ‘amenaza’ del regreso de José Mourinho, protagonizan una reacción. Gran parte de culpa radica en la mentalidad con la que encaran los partidos en función de su importancia o el nombre del rival. Así fue en el Sánchez Pizjuán y el Metropolitano y ahora en un duelo clave para el futuro en la Liga de Campeones. El equipo fue solidario en el esfuerzo, lo dio todo de inicio a fin, mostró compromiso y ganó cuando había que ganar. Fue el mensaje de total respaldo a la figura de su entrenador. Sergio Ramos lo hizo en rueda de prensa y todos juntos lo plasmaron sobre el césped del Ali Sami Yen.

2. El mejor partido de Courtois

Los errores defensivos no desaparecen por muy metido que esté el equipo en el partido. En esta ocasión encontraron la respuesta que se espera de Thibaut Courtois, que firmó su mejor partido desde que llegó al Real Madrid. Fue decisivo con dos grandes intervenciones a Andone cuando el encuentro marchaba empatado. Dos paradas decisivas, de las que dan puntos como se le demandaba. Realizó una tercera antes del final de la primera parte y disfrutó del regreso de su imagen determinante en una segunda mitad sin agobios. Fue la respuesta que necesitaba el portero belga en su momento más bajo, cuando el número de goles era mayor al de sus intervenciones y la afición del Santiago Bernabéu ya le dedicó silbidos ante el Brujas.

3. El derroche de Valverde

Agotó el cuentakilómetros con su generosidad en el esfuerzo. Fede Valverde regresaba al equipo titular y demostró su importancia en el actual Real Madrid. Es el futbolista que sube el nivel físico del equipo de Zidane. Apareció arriba para lanzar la presión juntando líneas, regresa con rapidez a su posición, roba balones, abre espacios con sus movimientos. Protagoniza un crecimiento continuo que le ha hecho merecedor de la titularidad en partidos decisivos. A Luka Modric le va a costar recuperar el que fue su sitio.

4. La falta de puntería

El encuentro tuvo vida hasta el final porque el Real Madrid no supo ponerle el broche. Tuvo fútbol para hacerlo en numerosas ocasiones, espacios que explotar desde el inicio y especialmente con el marcador a favor en contragolpes, pero si no afina puntería deja de ser un equipo al que le convenga los encuentros de ida y vuelta, el intercambio de golpes con el rival. Remató un total de 26 veces y 13 de ellas a la portería defendida por Muslera para marcar un solo gol. Otro perfil de contrincante, con más mordiente ofensiva que un Galatasaray sin su referente Radamel Falcao, pasaría factura a un punto por pulir del equipo de Zidane. Hasta a puerta vacía perdonó Eden Hazard, que va encontrando su juego y creando conexiones ofensivas con compañeros pero nuevamente acabó sin oxígeno y tuvo que ser sustituido.

5. Rodrygo, una apuesta valiente de Zidane

Zidane no miró el DNI y dio la primera titularidad a un chico de 18 años en un partido decisivo. Rodrygo respondió con descaro sobre el césped. De jugar con el Castilla en campos de Segunda división B a hacerlo en una olla a presión como el Ali Sami Yen y no acusarlo en su estilo de juego. Zizou le pidió que fuese él mismo y lo cumplió al pie de la letra. Siempre preparado para recibir y generar algo en ataque desde la banda derecha, topándose con Muslera cuando buscó el gol y sin achantarse ante nadie. Su efectividad fue mayor a la que presenta su compatriota Vinicius. Inicia un debate sobre quién debe tener más continuidad de minutos. EFE