Colombia igualó 2-2 con España en un amistoso disputado y emotivo

No fue muy amistoso el inicio. Los de amarillo intentaban contar el juego a base de choques y pataditas y lo de rojo preferían pegar de atrás. Y desde el inicio hasta el momento en que se fue del campo, la fiesta la hizo David Silva.

Pronto notaron los españoles que Cardona y Armero no tenían mucha armonía en el relevo y por esa punta, la izquierda, orientaron sus ataques.

La tuvo Silva tres veces: una al cuerpo de Ospina, otra que se estrelló en Sánchez y de nuevo contra Ospina. También avisó Pedro sobre el arco del antioqueño y entonces ya el 21 no perdonó más: recibió muy libre el centro y puso el 1-0 parcial.

Y tomó aire el local, y volvió a acercarse son el mismo Silva –que lo hace todo bien- y Aspas, de taco. Colombia quiso con Aguilar y con el combativo Cardona por arriba y luego con James, en una hermosa habilitación que se fue afuera por muy poco.

Entre una pausa y otra del juego fuerte se filtraba el fútbol, más preciso y fino de parte del local. Pero cada vez que Cardona se viste de amarillo arma su fiesta y en Murcia no iba a decepcionar: al 39, de puro guerrero, apareció de frente a Reina, lo midió en la salida y se la puso por arriba, suficientemente lejos de él y de la pierna de Piqué, que quiso sacarla y se metió con ella dentro de su arco.

Empate y volvíamos a empezar en el complemento, ya sin el problema de Silva o Iniesta y con Murillo de compañía de Zapata en la zaga.

Al 47 ya salvaba Ospina el remate de Asensio y Koke medía el arco en un tiro libre peligroso. Pero la noche tenía tinte felino: al 54 cobró un tiro libre James que teledirigido a la cabeza del gran Falcao, quien no perdonó, como no perdona nunca, y puso el 2-1 para desatar la ola amarilla en la tribuna.

 

Pasaron los cambios en ambos equipos, se fueron Cardona, Falcao, James; llegaron Bacca, Gio Moreno, Torres. La rotación típica del amistoso. En España llegó Morata y él, que no sabe irse de una cancha sin ‘hacer el daño’, puso el 2-2 al 87, cuando ya los de Pékerman firmaban el triunfo.

Un lujito de Cuadrado en la salida en el primer tiempo, una rabona de Gio Moreno luego, un grito desesperado de James pidiendo apoyo. Una ovación al 9 y al 10 de Colombia para cerrar un partido intenso, lindo de ver, una prueba de esas que valen la pena.

Y al final, una Colombia motivada, fuerte, convencida y muy metida en la película de la clasificación a Rusia 2018.