El MÁS GRANDE DE LA HISTORIA: River Plate da vuelta olímpica Monumental con su cuarta Copa Libertadores

Miles de aficionados de River Plate abarrotaron este domingo el Estadio Monumental de Buenos Aires para celebrar junto a los jugadores la conquista de la Copa Libertadores 2018 tras vencer en la Final a su archirrival Boca Juniors el pasado 9 de diciembre en Madrid.

El plantel millonario regresó el domingo por la tarde de Abu Dabi, donde River obtuvo el tercer puesto en el Mundial de Clubes y se entregó a la celebración.

Miles de aficionados escoltaron a los jugadores desde el aeropuerto de Ezeiza hasta el Monumental en una caravana blanca y roja.

Entre cánticos y fuegos artificiales, los jugadores ingresaron al atardecer a un Monumental con 60 mil millonarios para celebrar la cuarta Copa Libertadores del club tras la final más soñada.

«Este triunfo no tiene precio, va a quedar para la historia», dijo Gonzalo «Pity» Martínez en medio de la celebración.

Martínez deja River Plate para sumarse al estadounidense Atlanta United.

«Me despido con un agradecimiento enorme por poder disfrutar de éste mi último momento en la cancha como jugador de River«, dijo al canal Fox Sport.

El jugador revivió ante la multitud el gol del triunfo cuando tomó la pelota en el centro de la cancha y tras una corrida en solitario, la estrelló en la red sin que el arquero de Boca estuviera en su puesto para defender la valla.

A su turno, el entrenador Marcelo Gallardo cruzó una enorme alfombra roja con la Copa en sus brazos en medio de la ovación de los aficionados.

«Hace tres años cuando ganamos la Copa Libertadores 2015 parecía mentira, fue un sueño hecho realidad y les dije que íbamos por más, no solo fuimos por más sino que ganamos la final más soñada del mundo», afirmó Gallardo en medio de los gritos de la multitud.

Los jugadores dieron la vuelta olímpica a bordo de un autobús sin techo bajo un show de fuegos artificiales.

Los cánticos de la afición fueron dedicados en su mayoría al clásico rival Boca Juniors.

«Un minuto de silencio, para Boca que está muerto», cantó la multitud en una celebración que se extendió durante varias horas.

La Final River-Boca se jugó en el Estadio Santiago Bernabeu del Real Madrid donde River superó 3-1 a su rival.

«Siento una felicidad única por vivir esto con nuestra gente que se lo merecía desde aquel sábado que se suspendió», dijo Enzo Francescoli, ídolo millonario al recordar el cambio de sede para la Final que privó a los aficionados de festejar en su casa.