En el Mario Alberto Kempes, Talleres con Joao Rojas y Huracán no se sacaron ventajas y empataron 0 a 0

Huracán al final celebró el empate 0-0 ante Talleres en Córdoba. Si ganaba se metía en la Copa, pero el punto que cosechó lo mantiene en el cuarto puesto con 47 unidades (Independiente podrá superarlo si le gana este domingo a Gimnasia) y depende de sí para clasificarse a la Libertadores: necesita un triunfo en la última fecha, en el Ducó, ante Boca. El equipo de Frank Kudelka (pudo ser su último partido en el Kempes ya que hay rumores que lo ubican en la Universidad de Chile) quedó con 45 puntos -los mismos que el Rojo- y necesitará ganar en Bahía Blanca ante Olimpo en la última fecha y esperar que el Globo y los de Avellaneda pierdan puntos.

Los de Gustavo Alfaro, que llevaban cuatro triunfos consecutivos, acumulan 11 partidos sin perder: la mayor racha invicta de un equipo en la Superliga. Marcos Díaz, que volvió a ser figura y fundamental para su equipo, mantuvo su valla invicta en cuatro de los últimos cinco partidos.

El primer tiempo en Córdoba fue muy disputado. Con la cancha rápida y mojada por la lluvia, el juego se hizo rápido y peligroso: los tapones se convierten en cuchillas filosas y cada barrida parece una guadaña sobre el césped. Así vio la amarilla Saúl Salcedo, cuando iban apenas tres minutos.

Sin embargo, la polémica del partido se produjo a los 19 minutos. Joao Rojas se escapó por izquierda y se metió en el área: Sergio Araujo le cometió un claro penal, pero el árbitro Mauro Vigliano (que estará en el Mundial de Rusia para operar el VAR) lo omitió ante la cara incrédula de Kudelka.

Después, Huracán demostró ser más profundo a pesar de ceder la posesión de la pelota. Los de Alfaro generaron las jugadas más claras del primer tiempo: la primera fue un zurdazo de Nicolás Silva que Herrera desvió al córner; la segunda, fue una combinación entre Ignacio Pussetto y Silva que terminó con una habilitación a Adrián Calello, que definió cruzado y apenas desviado. El local apenas tuvo un cabezazo de Carlos Quintana, que se fue por encima del travesaño.

En el complemento Kudelka dispuso los ingresos de Aldo Araujo y Santiago Silva: buscaba encontrar esa claridad que le faltaba en los metros finales para vulnerar el arco de Marcos Díaz, que en esa segunda mitad comenzó a tener más trabajo. Por su parte, Alfaro mandó a la cancha a Andrés Chávez para tratar de aprovechar con su velocidad alguna contra.

Las variantes le dieron otra dinámica al juego, con un elenco visitante que se acomodaba con el empate y con Talleres que se quedaba solo en el intento, porque a pesar de llenar de gente la ofensiva, no tenía variantes para desnivelar, a pesar de tres buenas intervenciones de Díaz ante el ingresado Araujo, que no definió bien las claras chances que dispuso. El arquero se convirtió en la primera tendencia en Twitter en Argentina tras sus grandes atajadas: los hinchas lo piden para la Selección y lo ubican por encima de Franco Armani, el arquero de River. También Herrera tuvo que responder ante un complicado disparo de Silva desde afuera del área.

Con varios hombres extenuados, Talleres lo buscó por todos los medios, y hasta el defensor central Carlos Quintana terminó jugando como centrodelantero, pero no llegó el esperado tanto y el local se despidió con un empate ante su gente tras una muy buena campaña.