¿Qué dice el reglamento FIFA sobre la ‘conspiración’ de un resultado?

El artículo 6.3.2 es muy claro sobre la posibilidad de que un jugador le comente a un rival que a los dos les sirve un resultado.
Es muy probable que la situación no tenga una consecuencia ni genere ningún tipo de problemas: aunque los movimientos de Yimmy Chará y Radamel Falcao en los últimos minutos del Perú-Colombia fueron al menos extraños, no hay, por ahora, ninguna posibilidad de comprobar que el delantero de Monaco se acercó a los jugadores del equipo de Ricardo Gareca para ‘arreglar’ el resultado. O para firmar un «pacto de no agresión».

Mientras le habló a los peruanos, el Tigre se tapó la boca y prácticamente no hay forma de notar qué les dijo. Si se le preguntara, probablemente diría que sólo era una cuestión típica de un partido. Lo cierto es que el reglamento FIFA es muy claro, especialmente en el artículo 6.3.2.

En caso se pudiera comprobar que Falcao se puso de acuerdo con los futbolistas peruanos, sería «sancionado con la suspensión de partidos o la prohibición de participar en toda actividad relacionada con el fútbol», además de recibir una multa.

Por su parte, también se podrá sancionar a la asociación a la que pertenezca el jugador. «En los casos graves se podrá sancionar al infractor con la exclusión de una competición, el descenso a una categoría inferior, la sustracción de puntos y/o la devolución de premios», se lee.

Lo que dice el reglamento:

«6.3.2 Influencia ilícita en el curso o resultado de los partidos

1. Todo aquel que trate de conspirar o en efecto conspire para influir en el curso o el resultado de un partido de forma contraria a la ética deportiva será sancionado con la suspensión de partidos o la prohibición de participar en toda actividad relacionada con el fútbol, así como con una multa significativa y proporcionada, independientemente de que haya cometido la infracción de esta disposición por motivos económicos, para obtener ventaja deportiva o con cualquier otro fin. En los casos graves se debería imponer la prohibición de ejercer de por vida cualquier actividad relacionada con el fútbol.

2. Quien ayude a otra persona a cometer alguna de las infracciones del apartado 1 será sancionado de la misma manera.

3. En caso de que sea un jugador o un oficial quien influya ilícitamente en el curso o el resultado de un partido, tal como describe el apartado 1, también se podrá sancionar al club o a la asociación a la que pertenezca el jugador o el oficial. En los casos graves se podrá sancionar al infractor con la exclusión de una competición, el descenso a una categoría inferior, la sustracción de puntos y/o la devolución de premios.

4. Incluso en los casos de influencia ilícita en el partido, el resultado del mismo permanece inalterable».