Decepción en Anfield: En la última jugada le quitan la victoria al Liverpool y lo complican en la Premier

Un tanto del joven Joseph Willock, jugador cedido por el Arsenal, dio el empate en el último minuto al Newcastle en su visita al Liverpool (1-1), en un partido que, por ocasiones, debió ver la goleada local pero donde se castigó su falta de acierto en la pegada final y, con ello, seguir fuera de una zona de acceso a la próxima Liga de Campeones que, cada vez, ve más lejos.

El empate de Willock (m.95), que había saltado al terreno de juego en el minuto 64 y que desde su llegada como cedido en el mercado invernal aporta goles y puntos al Newcastle, fue el castigo a la poca resolución final que esta campaña está mostrando el equipo del alemán Jurgen Klopp. Y es que el Liverpool gozo de gran ocasiones para ampliar un marcador favorable que había puesto muy pronto con un gran gol de Mohamed Salah.

El egipcio (m.3) controló el balón en área pequeña y, pese ala oposición de un defensor, se giró rápidamente para machacar al fondo de las redes. Pudo haber ampliado el Liverpool su ventaja antes del descanso en acciones del propio Salah (m.38) y Mané (m.30 y 41), que no supieron resolver sus ‘mano a mano’ con el buen meta eslovaco Martin Dubravka.

El Newcastle se veía dominado, pero se sentía vivo. Y pudo empatar en una buena oportunidad para empatar al contragolpe por medio de Sean Longstaff, que disparó centrado y facilitó la parada del brasileño Alisson (m.21). Volvió a asustar en el minuto 55 con un disparo de Joelinton que recibió la notable respuesta de Alisson.

En tanto, el Liverpool siguió sumando ocasiones ante la meta visitante con Firmino, Mané y Salah, pero se volvió a repetir la carencia resolutiva que viene acompañando al equipo esta campaña, además de la buena actuación del meta visitante.

La sorpresa, pese al dominio de un Liverpool ahora ya más dedicado en el último cuarto de hora a controlar el esférico, estaba en el aire. Y pudo llegar ya en el minuto 93, en tanto anulado a Willock, tras rebotarle el balón en un brazo, que llevaba pegado al cuerpo, y ello facilitar su control a metro y medio de la meta. Klopp respiró con la anulación del tanto, según marca la normativa.

Se veía ya ganador y, con ello, momentáneamente su equipo en zona Champions. Poco podía esperar que apenas dos minutos después el propio Willock parase el balón en el área y viera como su disparo, tras golpear en un defensa, se alojaba en el fondo de las redes del Liverpool. Era el 1-1 del castigo, de los nueve puntos que ahora aleja a su equipo de la zona descenso.

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