Crimen de la abogada María Belén Bernal ‘marcó’ negativamente al gobierno de Guillermo Lasso

En Ecuador, según datos oficiales de la Función Judicial citados por el Sistema de Naciones Unidas, en lo que va del 2022 se han reportado 264 homicidios intencionales de mujeres, 59 registrados como femicidios. El crimen de la abogada quiteña María Belén Bernal pudo pasar a engrosar esta estadística sin que nadie lo notara de no ser porque tocó fibras sensibles de la esfera política e institucional. No solo conmovió a toda la sociedad ecuatoriana, sino que ha ‘marcado’ negativamente al gobierno de Guillermo Lasso, coinciden analistas, políticos y activistas consultados por este Diario.

Bernal fue asesinada presuntamente en las instalaciones de un centro de formación policial en el que su esposo, Germán Cáceres, era instructor. El oficial está prófugo, pero se le abrió un proceso penal por supuesto femicidio. La abogada desapareció el 11 de septiembre y sus restos se hallaron once días más tarde.

Entre ambas fechas hubo una serie de acciones, omisiones y contradicciones de la Policía Nacional y la Fiscalía General del Estado que fueron denunciadas por la madre de la víctima, Elizabeth Otavalo.

Esto obligó al régimen a “apersonarse” en el caso. Funcionarios de alto nivel, como el secretario de Seguridad Pública, Diego Ordóñez, y el entonces ministro del Interior, Patricio Carrillo, dieron ruedas de prensa para garantizar una investigación exhaustiva del asesinato, pero su discurso fue cuestionado por activistas de los derechos de las mujeres por considerar que había sido “machista” y que protegía a la institución policial.

La presión pública obligó a Lasso a ofrecer disculpas, a dar de baja a dos generales de la cúpula policial, a despedir a Carrillo y a darle un ultimátum al comandante de la Policía, Fausto Salinas, para que en una semana dé con el paradero de Cáceres. El mandatario hizo estos anuncios a su retorno de Nueva York, Estados Unidos, adonde viajó con ocasión de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU).

¿Pero por qué este caso desestabilizó al régimen? Primero, porque involucró a uno de los organismos más importantes de la estructura del Estado: la Policía Nacional, señala el exlegislador César Rohón.

“Es nada más y nada menos que el encargado de la seguridad de los ecuatorianos, de la nación, y más en el contexto de inseguridad, de penetración del narcotráfico que vivimos, y en el que los ecuatorianos necesitamos confiar en nuestras instituciones”, agrega el político.

Una reciente encuesta de la Universidad Tecnológica Empresarial de Guayaquil (UTEG) indica que el 33,34 % de los entrevistados (3.500) sí confía en la Policía Nacional, mientras que el 66,57 % no.

Está en tercer puesto en los indicadores de confianza institucional; le superan las Fuerzas Armadas y la Defensoría del Pueblo, con 48,60 % y 34,28 %, respectivamente.

Rohón señala que la entidad mostró que tiene lagunas internas muy grandes de disciplina, orden, de procedimientos, y “eso es grave para el país”. “¿Cómo es que en un centro de formación policial hay fiestas y borracheras entre los cadetes que son los próximos oficiales que deben velar por el orden público?”, se pregunta el político.

Luego, desde la visión del exdiputado Ramiro Rivera, “si bien se trata de un hecho de violencia criminal contra una mujer que proviene de su pareja, el escenario en el que desarrolla el evento (un centro policial), las prácticas poco éticas, las complicidades entre oficiales que se ponen en evidencia, el espíritu de cuerpo que aflora en la Policía son las cosas que contaminan al Gobierno”.

Opina, además, que hubo un “equívoco de la crisis” de parte de los ministros, por lo que el presidente salió a “frentear” el tema. “Este es un Gobierno muy débil, con muy poca inteligencia política, todo descansa en el presidente y la voz del presidente se va desgastando”.

Cree que este caso muestra que el país está “muy atrasado” en cuanto al reconocimiento y el respeto hacia las mujeres por el simple hecho de ser humanas. Y en ese sentido, afirma, el régimen tampoco ha

Fuente El Universo

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