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Cory Booker anuncia su candidatura a la nominación demócrata para las presidenciales de 2020

El antiguo alcalde de Newark se convierte en el cuatro senador demócrata que luchará por apartar a Donald Trump de la Casa Blanca.

Cory Booker se lanza de lleno a la carrera para lograr la nominación de los demócratas a las presidenciales de 2020. El senador por Nueva Jersey lo hace sin crear un comité para explorar sus opciones. No lo necesita. Su nombre ya sonaba fuerte cuando era alcalde de Newark, hasta el punto de que antes de llegar al Capitolio en Washington se le vio como el sucesor natural de Barack Obama. Pero la rivalidad entre los liberales crece.

El senador afroamericano hizo el anuncio colgando un mensaje en Twitter en el que hacía un llamamiento a la unidad de los demócratas para hacer frente al presidente Donald Trump y sacarlo de la Casa Blanca. Lo acompañó con un vídeo que mandó por correo electrónico a sus simpatizantes en el que dice que juntos pueden canalizar el dolor que siente hacia un objetivo común. «No es cuestión de si podemos», dice, «es cuestión de si tenemos la voluntad».

Otra cosa es que vaya a tener fácil la carrera a la nominación. Es el cuarto senador demócrata que aspira a la presidencia. Compite con tres mujeres: Kirsten Gillibrand (Nueva York), Kamala Harris (California) y Elizabeth Warren (Massachusetts), que ya hicieron públicas sus intenciones. Se les podría sumar Bernie Sanders (Vermont), que compitió en las pasadas presidenciales frente a Hillary Clinton. También se especula con el exvicepresidente Joe Biden.

Todos resaltan en sus mensajes la lucha contra las políticas de Washington con el magnate republicano. Las pasadas legislativas mostraron, sin embargo, que los liberales tienen opciones si eligen al candidato adecuado. Es el caso de Nueva Jersey, donde los conservadores sufrieron importantes bajas en los suburbios. “Podemos construir un país en el que nadie sea olvidado”, afirma Booker, que de concejal vivía en un complejo de vivienda para familias con bajos ingresos.

Es un eslogan que podría estar sacado de la campaña de Donald Trump. Pero el demócrata es conocido por ser de los que toma la pala para limpiar la acera cuando nieva. Es lo que hizo como alcalde cuando un vecino le pidió por Twitter que le enviara a alguien para hacer el trabajo. Invitó a las víctimas del huracán Sandy a su casa. Y durante una semana vivió a base de cupones para la compra de alimentos.

Como senador, está siendo muy crítico también con la política migratoria de Trump. Booker dice por eso en su anuncio que con su candidatura espera imprimir un cambio para que los ciudadanos puedan “ver las caras de sus líderes en televisión y sentirse orgullosos, no avergonzados”. Se espera que en los próximos días viaje a los estados clave de Iowa, Carolina del Sur y Nuevo Hampshire.

Se implicó de lleno en la recién adoptada reforma del sistema judicial, para rebajar las condenas por delitos no violentos. También defiende la regulación del consumo de marihuana, aboga por la cobertura sanitaria pública para todos los ciudadanos y es muy activo en el ámbito de las políticas para luchar contra el cambio climático. La visibilidad de Booker, sin embargo, no gusta a todos en las filas demócratas.

Cory Booker, de 49 años, fue alcalde de Newark entre 2006 y 2013. Se hizo con el asiento en el Senado del demócrata Frank Lautenberg. Se calcula que cuenta con cuatro millones de dólares (unos 3,5 millones de euros) a mano para empezar a gastar en su campaña. Entre sus principales donantes tiene a conocidas figuras de Wall Street y Silicon Valley, como Steve Phillips, que ya creó un fondo para apoyar sus aspiraciones presidenciales.

Booker fue muy activo durante legislativas y su nombre fue uno de los que sonó hace tres años para acompañar a Clinton en las pasadas presidenciales. Su asiento de senador se juega también en 2020. Pero no es un problema del que deba preocuparse, porque en Nueva Jersey está permitido que su nombre pueda aparecer en la papeleta de voto como candidato al Congreso o a la Casa Blanca.

Fuente: El País

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