Contraloría identificó anomalías en la adquisición del sistema informático para emisión de cédulas y pasaportes electrónicos

Contraloría examinó la adquisición e implementación de un sistema informático para la emisión de documentos de identidad y pasaportes electrónicos (SEDIP), provisión de equipamiento, suscripciones/licencias de software, insumos y servicios conexos. La Dirección General de Registro Civil, Identificación y Cedulación ejecutó el proceso, en 2019.

El informe de auditoría señala que la decisión de realizar la contratación a través   de la modalidad de licitación internacional no se sustentó técnica ni legalmente. En su lugar, el Registro Civil pudo aplicar el Acuerdo Comercial Multipartes que el país mantiene con la Unión Europea (UE), que compromete a los proveedores a regirse por la normativa ecuatoriana y garantiza condiciones más favorables para el Estado.

Para elegir la modalidad de contratación, la entidad argumentó la ausencia de proveedores nacionales utilizando un certificado emitido por el SERCOP, sin considerar que esta condición aplica solamente para la compra de bienes en el extranjero y el componente principal del contrato preveía un servicio.

El informe del examen especial, aprobado en junio de 2021, evidencia que la invitación a  participar  en  la  licitación  internacional  no  se  publicó  en  medios  internacionales, incumpliendo lo dispuesto en el artículo 3 del Reglamento de la Ley Orgánica del Sistema Nacional de Contratación Pública. Además, la entidad no elaboró estudios completos  y  definitivos,  repercutiendo  en  la  determinación  de  especificaciones técnicas, términos de referencia y presupuesto referencial.

El Registro Civil no estableció la arquitectura tecnológica para la implementación del SEDIP, componente esencial del contrato; no definió detalles para su instalación y configuración, ni las características de los equipos y software que conformarían la infraestructura de los centros de datos principal, secundario y de contingencia.

Como parte del contrato, la entidad requirió computadores, cámaras fotográficas digitales  y  escáneres  biométricos,  señalando  la  dependencia  entre  los  soportes físicos (hardware) y los informáticos (software). Sin embargo, para auditoría no existió justificación técnica de tal dependencia, puesto que los equipos pudieron adquirirse en el país, lo que habría dinamizado la producción nacional.

Contraloría señala que la Comisión Técnica designada para calificar a los oferentes modificó, sin sustento, el objeto del contrato y las condiciones de evaluación de la experiencia. En la etapa de preguntas, respuestas y aclaraciones cambió los términos de referencia e incluyó la adquisición de un programa que no tenía relación con el SEDIP.

El servicio se contrató por USD 26’950.000 con el compromiso de consorcio EDOC, de México, aunque no acreditó su experiencia en la ejecución del objeto del contrato, su propuesta no cumplió con las especificaciones técnicas requeridas por la entidad y su oferta fue más alta, en USD 2’312.398, con respecto a la del otro proveedor habilitado, el compromiso de consorcio francés INCS-IDEMIA.

Al celebrar el contrato no se observó la obligación que tenía la adjudicataria de designar un apoderado en Ecuador. Esto provocó desembolsos injustificados por pasajes, viáticos y subsistencias para el director general y el coordinador general de Asesoría Jurídica del Registro Civil, por USD 13.372.

 

Fuente: Contraloría General del Estado

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