Condenan por lavado de dinero a empresario cercano a los Kirchner

BUENOS AIRES — El empresario argentino Lázaro Báez, la cara más visible de un escándalo de corrupción con la obra pública y considerado como un cercano del matrimonio de los expresidentes Néstor y Cristina Kirchner, fue condenado a 12 años de prisión por lavado de 55 millones de dólares entre 2010 y 2013, anunció este miércoles el tribunal que le juzgó.

El tribunal determinó que los 55 millones de dólares de origen ilícito fueron trasladados a cuentas en paraísos fiscales, luego utilizados para la compra de bonos del tesoro argentino y después depositados en las cuentas en Argentina de la empresa Austral Construcciones, propiedad de Báez.

Junto con el empresario también fueron condenados sus hijos Martín Báez, a una pena de 9 años de cárcel, Leandro Báez, a cinco, y Luciana y Melina Báez, a tres en suspenso, de acuerdo con la lectura de la sentencia.

En total, se condenó a 22 personas y se absolvió a tres. La sentencia puede ser apelada.

Báez era el propietario de la empresa Austral Construcciones, una de las grandes firmas favorecidas con contratos durante la gestión de Kirchner (2003-2007), fallecido en 2010, y de su esposa y sucesora (2007-2015) y actual vicepresidenta.

El empresario, oriundo de la provincia de Santa Cruz al igual que Kirchner, cayó en desgracia en 2013 a partir de una investigación periodística que destapó las maniobras financieras en el exterior -en Panamá y Suiza- para legitimar los ingresos ilegales de la firma.

Tras cinco años de investigación y a tres del inicio del juicio, la justicia dio por probado que la sociedad comercial encabezada por Báez lavó 50 millones de dólares hasta 2015.

La sentencia es una mala señal para la vicepresidenta Fernández de Kirchner, quien enfrenta un juicio por supuestas irregularidades en la concesión de obras públicas -como el pago de sobreprecios para sobornos- cuando era presidenta y en el cual también está acusado Báez. El tribunal que juzgó al empresario concluyó que parte del dinero provenía precisamente de la obra pública.

Báez, a quien se le ha señalado como presunto testaferro de la familia Kirchner, fue detenido en 2016 por estos delitos de corrupción, aunque desde el año pasado cumplía prisión domiciliaria. El empresario siempre ha negado estas acusaciones y ha asegurado ser “víctima de una campaña atroz” para “atacar el modelo de país inclusivo, justo y soberano que soñó Néstor Kirchner, el expresidente argentino.

En su última intervención durante el juicio en diciembre, Báez se declaró inocente y dijo que era víctima de una “persecución sistemática del poder político, la prensa y gran parte del Poder Judicial”.

 

Fuente: diariolasamericas.com

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