Con servicio comunitario se remedian infracciones de tránsito

Llegó a las 12:00 a la Unidad de Educación y Seguridad Vial de la Autoridad de Tránsito Municipal (ATM), en Goméz Rendón y Noguchi. Conversó con un agente civil, quien le entregó una gorra azul, un chaleco reflectivo verde, una paleta con la señalética de Pare y juntos salieron hacia el sector de las avenidas Olmedo y Malecón, en el centro.

Allí, desde hace una semana Roxana (nombre protegido) cumple tareas de servicio comunitario. El viernes 13, bajo la supervisión del agente Johny Zurita, la joven exhibía, en la mitad de la intersección, el letrero de Pare para que los vehículos se detengan.

El agente daba paso a los peatones y los orientaba a seguir por el paso cebra. Luego de un tiempo pertinente, la joven caminaba hacia la acera derecha y el uniformado hacia el lado izquierdo, y los automotores retomaban la marcha.

El servicio comunitario es una medida sustitutiva que otorga un juez a quienes infringen la ley de tránsito.

Se practica en cumplimiento de una sentencia y en caso de infracciones sancionadas con penas privativas de libertad de hasta seis meses, el servicio comunitario no se realizará por más de 180 horas, según el artículo 63 del Código Orgánico Integral Penal (COIP).

Ese mismo artículo establece que cuando se trata de contravenciones la labor comunitaria no se ejecutará por más de 120 horas.

En ningún caso el servicio podrá superar las 240 horas.

Con cierto recelo, Roxana, de 24 años, contó que mientras conducía ella irrespetó un disco Pare y que aquello provocó un choque.

Por eso, refirió, debe completar 20 horas de labor comunitaria en 45 días.

Ella cumple una jornada de 12:30 a 13:30, para lo cual deja a su hija con su mamá.

Enrique Varas, coordinador de la Unidad de Educación y Seguridad Vial de la ATM, indica que en un año 120 conductores han cumplido con el servicio comunitario.

Adicionalmente, en la actualidad hay seis conductores que se acogieron a esa medida.

“Generalmente los ubicamos fuera de un establecimiento educativo para el cruce de personas, puede ser también en vías o intersecciones de gran afluencia peatonal para permitir el paso de personas con capacidades reducidas, personas de la tercera edad, embarazadas ”, explica Varas.

Cada jornada es supervisada y registrada en fotografías por la ATM, que al final del proceso emite un informe de cada persona a la Función Judicial.

El servicio comunitario no debe impedir la subsistencia de la persona con condena. (I)

120
Conductores han cumplido servicio comunitario en un año, según la Unidad de Educación Vial de la ATM.

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