Las cirugías estéticas están a la orden del día. Lo que antes se consideraba un “tabú” o una simple cuestión de vanidad, hoy se percibe como una herramienta para mejorar ciertos aspectos del cuerpo y sentirse bien con uno mismo.
“Muchas personas que eligen este tipo de cirugía esperan que mejore su autoestima. Otro nombre para el campo de la medicina cosmética es medicina estética”, refiere la Clínica Mayo (Estados Unidos).
Los expertos de esta institución aclaran que la cirugía estética puede generar cambios duraderos y drásticos en la apariencia. Por ello, es importante comprender cómo estos cambios pueden afectar la percepción que se tiene de uno mismo, y recomiendan analizar con profundidad los motivos que impulsan el deseo de modificar el aspecto físico.
Si bien todas las cirugías – incluidos los procedimientos estéticos- conllevan riesgos, es fundamental conocer cómo recuperarse adecuadamente. En cuanto a la alimentación, además de seguir las recetas e indicaciones médicas, resulta esencial identificar qué alimentos pueden favorecer la recuperación.
Proteínas: Durante el proceso de recuperación de una cirugía estética, es importante aumentar la ingesta de proteínas. Los expertos de la Clínica Mayo sugieren evitar las carnes procesadas y optar por opciones como frijoles, frutos secos, pescado, pollo magro sin piel o carne de cerdo.
Frutas: Elige frutas como manzanas, bayas y cítricos, por su riqueza en vitaminas y antioxidantes. “Al igual que otros alimentos vegetales, las manzanas contienen fitonutrientes. Algunos ejemplos son la vitamina C y, en las manzanas, los flavonoides, entre otros. Juntas, estas sustancias químicas parecen ayudar a las células del cuerpo contra el desgaste de la vida diaria”, explica la Clínica Mayo.
Verduras: Las verduras de hoja verde, como espinacas o lechugas, son excelentes para disminuir la inflamación y fortalecer el sistema inmunológico, según destacan los expertos.
Grasas saludables: Prioriza las grasas saludables presentes en alimentos como aguacates, nueces y aceite de oliva. Estas grasas favorecen la absorción de vitaminas liposolubles y contribuyen a una sensación prolongada de saciedad.
Hidratación: Mantener una buena hidratación es clave, especialmente si se requiere una dieta líquida mientras el cuerpo se adapta a los efectos físicos y a los cambios en el estilo de vida tras la cirugía.
Cuidados generales tras una cirugía estética
- Evitar movimientos bruscos con los brazos durante las primeras semanas.
- No levantar objetos pesados ni realizar esfuerzos físicos intensos.
- Usar un sujetador de soporte especial (sin aros) las 24 horas del día durante al menos un mes.
- Esto ayuda a reducir la inflamación y favorece la cicatrización.
- Tomar los analgésicos y antiinflamatorios recetados por el cirujano.
- Aplicar compresas frías (con supervisión médica) para disminuir la hinchazón.
- Mantener las heridas limpias y secas según las indicaciones del cirujano.
- No retirar las cintas adhesivas o puntos sin autorización médica.
- Aplicar cremas o geles cicatrizantes recomendados para mejorar la apariencia de las cicatrices.
- Dormir boca arriba con la espalda ligeramente elevada durante las primeras semanas.
- Evitar la exposición solar directa en la zona operada para prevenir la hiperpigmentación de las cicatrices.
- Fumar puede afectar la cicatrización y aumentar el riesgo de complicaciones.
- El alcohol puede interferir con la medicación y la recuperación.