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Prado de Asobanca: ‘La banca es estable y líquida para dar créditos’

En contra de sus pronósticos, la banca ecuatoriana cumplió dos récords en 2019 respecto a la entrega de créditos y capitalización.

Julio José Prado, representante de la Asobanca, compartió con El Telégrafo los principales resultados del año anterior y las expectativas para 2020.

  • ¿Cómo evalúa el 2019?

Fue un año complicado en lo económico, lo político y sin duda, en lo bancario. A inicios de 2019 las expectativas de crecimiento de crédito y depósitos eran bastante negativas.

En enero de 2019 la tasa de crecimiento de los depósitos era del 2% y si no había ningún cambio durante el año, hubiéramos terminado con una caída del -3 o -5%. Pero logramos cerrar el año con una reversión total. La tasa de crecimiento de depósitos se ubica en el 8,3% interanual con $ 31.599 millones.

  • ¿Qué causó ese giro?

Dos razones: el acuerdo con el FMI que inyecta liquidez y genera confianza a nivel internacional. Eso permitió a la banca traer $1.000 millones en 2019 que se convirtieron en créditos. Con todo este esfuerzo se logró romper un récord en colocaciones con $30.029, alrededor de $ 2.700 millones adicionales frente a 2018, con una tasa de crecimiento anual del 10%. Para 2020 creemos que se mantendrá esa tendencia.

  • ¿Cómo se distribuyeron esos $ 1.000 millones?

Esos fondos solo se destinan a créditos productivos. Sirvieron para microcrédito, créditos verdes y créditos para mujeres. Llegar a tener esos $ 1.000 millones en un año también es otro récord de la banca.

  • ¿Vendrá más financiamiento de ese tipo en 2020?

Para este año hay muy buena predisposición a nivel internacional de prestarle dinero al sistema bancario. Depende del riesgo país y la aprobación de leyes. Con un riesgo país con tendencia a la baja, los bancos podrán conseguir más dinero en el mercado internacional y otorgar créditos a mejores tasas y plazos. Esperamos que esa sea la tendencia.

  • ¿Cómo cierran en utilidades?

Otro récord de 2019 es en la capitalización del sistema bancario en $ 5.000 millones. Esto es el patrimonio que está puesto en los bancos y fortalece al sistema. Con todo esto, la utilidad se ubicará en $ 615,9 millones, 10% o $ 62 millones más que 2018. De ese monto, 70% ha sido recapitalizado en 2019 para que el banco vuelva a prestar dinero en 2020. El 30% será repartido a los accionistas.

  • ¿Qué implica la variación de las utilidades?

La única forma de que la banca cree utilidad es a través de la colocación de créditos. Si la utilidad se reduce, también lo hacen las colocaciones, los depósitos y la capitalización. Que la banca entregue más crédito y obtenga utilidad de ese rubro es bueno para la economía porque genera liquidez.

  • Se dice que la banca siempre es el gran ganador…

En relación con la banca latinoamericana, la ecuatoriana tiene una rentabilidad financiera (ROE) del 13,3% hasta septiembre de 2019 y eso nos coloca en el medio de la región y bajo el promedio del 15,5%. Internamente y frente al resto de sectores productivos del país, el ROE de la banca (24 entidades) fue del 13,6% en 2018 (últimos datos disponibles) y estamos en la mitad. Hay más sectores con mayor utilidad como el exportador, retail y telecomunicaciones y eso está bien. Eso también ocurre porque la banca ha concedido créditos a estos sectores.

  • ¿Qué pasa si la banca gana menos?

En 2015 el ROE estaba en 6%, la mitad de lo actual y ahí hubo una caída y la banca perdió $ 64 millones. Hubo una contracción de $ 900 millones en créditos y salieron $ 3.200 millones de depósitos y eso es negativo. Cuando uno dice que la banca debe ganar menos, hace que el país gane menos.

  • En 2019 se ve una caída del crédito de vivienda ¿es significativa?

La tasa de crecimiento interanual está en 3%, es decir, bajo el promedio. El segmento no logra reactivarse porque que no se están pidiendo suficientes créditos. El Banco Central indica que la demanda del crédito en el sector inmobiliario es la más baja frente a otro tipo de crédito.

  • ¿Por qué no se ha reactivado?

Hay demasiado stock en ese segmento. Para hacer inversiones inmobiliarias se requiere una perspectiva de más largo plazo. Si bien Ecuador con el FMI tiene una mejor perspectiva económica, no es suficiente para reactivar un sector.

  • ¿Cómo están los niveles de morosidad?

Tenemos un nivel promedio del que está en el 3,1% que es muy manejable para un año tan complicado. Los ecuatorianos son buenos pagadores y piden reestructuración de la cartera cuando lo necesitan. Además, los bancos se han vuelto muy cautelosos en el momento de entregar créditos y de medir el riesgo. Eso permite que la morosidad no aumente. Es irresponsable entregar créditos sin medir el riesgo.

  • ¿Cuáles son las expectativas para este 2020?

Este año la economía crecerá muy poco. En este escenario la banca está estable y líquida para otorgar créditos. Necesitamos tranquilidad económica y voluntad política para avanzar en las reformas legales para que le vaya bien al país y al sistema financiero.

Creemos que este año tienen que pasar dos leyes. Primero, el Código Monetario que contempla la independencia del Banco Central y reformas al sector financiero para atraer más capitales internacionales y seguir creciendo en crédito. El segundo elemento es la reforma laboral.

Si bien no es una reforma bancaria, les servirá a nuestros clientes, incluidas las empresas, para que se reduzcan sus costos de contratación y mejoren los niveles de empleo. Si eso no se hace, los niveles de crédito, riesgo y morosidad seguirán creciendo. (El Telégrafo)

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