La guerra fría tecnológica entre EEUU y China acentúa el temor de Wall Street

Nueva York.- La guerra comercial entre EE.UU. y China ya es digital, con el desarrollo de la tecnología 5G en el punto de mira, lo que ha causado temor entre unos inversores de Wall Street que han penalizado con una rebaja media del 15 % en el último mes a las tecnológicas estadounidenses con intereses en China.

El Fondo Monetario Internacional, la OCDE e incluso los servicios económicos de la ONU coinciden en que la guerra comercial entre las dos economías más importantes del mundo -solo ellos manejan un tercio del comercio mundial- va a perjudicar a los consumidores, a las empresas y, a la postre, al crecimiento económico global.

Lo que empezó como una revisión de un pacto comercial acotado en el tiempo va camino de encallarse sine die, y el mandato presidencial de EE.UU. de no vender componentes tecnológicos a la china Huawei por motivos de seguridad nacional ha llevado a una «guerra fría tecnológica» que no gusta nada a los mercados.

Según una nota del jefe de estrategia global de la banca de inversión Jefferies, Sean Darby, el incremento de los aranceles ha dado paso a una estrategia que busca «frenar a China como líder en el desarrollo del 5G».

Esta tecnología debe ofrecer un ancho de banda y una velocidad nunca vistas hasta ahora y a las que los expertos ligan estrechamente el desarrollo del internet de las cosas, el uso de vehículos autónomos y los proyectos relacionados con Inteligencia Artificial.

El talón de Aquiles para China -pero también para las empresas de EE.UU.- es que este cambio de paradigma necesita en gran parte de las empresas estadounidenses de semiconductores y componentes, como Qualcomm, Nvidia, Intel, Xilinx, Skyworks Solutions y Macom Technologies.

Y es que las empresas que fabrican chips para «smartphones», videojuegos y centros de datos son las más expuestas a la guerra digital.

Estados Unidos fue responsable de aproximadamente la mitad de los 470.000 millones de dólares procedentes de chips vendidos en todo el mundo, y China fue su principal mercado, según recuerda el analista de Investing.com Haris Anwar.

La firma que más emblemáticamente se ve afectada en este fuego cruzado es Qualcomm. La compañía de San Diego, que efectuó dos tercios de su ventas de su último año fiscal a China, ha perdido en un mes un 23,58 % en el Nasdaq, un 18,76 % solo en la última semana.

La misma pérdida mensual tiene Macom Technologies, mientras que Skyworks Solutions bajó un 20,10 % en el último mes, Intel un 15 %, Nvidia un 18,5 % y algo menos Xilinx, con cerca del 14,90 %.

La guerra comercial, al convertirse en digital, deja en el aire el apoyo de los inversores a estas empresas, muy expuestas a la comercialización con China, mientras que de otras firmas que directamente fabrican allí, como Apple, se teme el ‘ojo por ojo y diente por diente’, es decir, que se tomen represalias.

Apple ha perdido un 5,3 % esta última semana y en un mes nada menos que el 12,4 %, descolgándose cada vez más de la lucha por el billón de capitalización que mantiene con Amazon y Microsoft.

Aquí el miedo de los inversores radica en que, así como Huawei es la marca emblemática de China en el exterior, los iPhone son un estandarte norteamericano que podría ser objetivo de los chinos.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, intentó suavizar el tono el jueves, diciendo que la guerra comercial puede acabar rápidamente, pero los analistas no acaban de estar convencidos y creen que llevará tiempo.

Otro terreno menos conocido pero que también preocupa a los inversores es el del calzado deportivo, que se encarecerá con nuevos aranceles cuando el 75 % del que se consume en Estados Unidos está fabricado en China, si bien cada vez gana más peso industrial Vietnam.

Nike ha perdido un 7 % en el último mes, mientras otra firma de venta de calzado deportivo como Foot Locker ha perdido hasta un 25 %, sobre todo la última semana debido también a los malos resultados corporativos.

Precisamente esta semana, un grupo de más de 170 compañías, incluidas las multinacionales Nike y Adidas, ya reclamaron al presidente Donald Trump que elimine el calzado de la lista de productos chinos cuyas importaciones al país podrían verse afectadas por aranceles del 25 %.

Por no hablar de los agricultores. El pasado jueves Trump tuvo que aprobar un paquete de ayuda al sector agrícola de 16.000 millones de dólares con el fin de paliar los efectos de la disputa comercial con China.

Fuente: EFE