El gobernador de Puerto Rico solicita la quiebra para la autoridad eléctrica

San Juan, 30 jun (EFE).- El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, solicitó hoy a la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) la quiebra para la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) de la isla.

Ello supone pedir la protección del Título III bajo la Ley federal Promesa para la AEE.

Se trata de un mecanismo de quiebra, bajo el título III de la ley federal Promesa aprobada en junio por el Congreso estadounidense para dar solución a la deuda de la AEE que es de unos 9.000 millones de dólares.

La normativa de Promesa establece que se recurra al título III solo cuando la negociación entre el Gobierno puertorriqueño y los acreedores se haya agotado sin éxito.

El título III de la Ley para la Supervisión, Administración y Estabilidad Económica de Puerto Rico (Promesa, por sus siglas en inglés), un híbrido entre los capítulos 9 y 11 del Código de Quiebras de EE.UU., paraliza todas las demandas judiciales y tras las reclamaciones y objeciones deja en manos de un tribunal las decisiones sobre el pago.

La AEE, señaló, no tiene liquidez para cumplir con el vencimiento del pago de la deuda este sábado y mantener a la vez la estabilidad operacional de la corporación pública.

El gobernador informó que la AEE ha estado negociando con sus principales suministradores de combustible y recientemente negoció una enmienda en uno de los contratos para asegurar el suministro durante el caso de Título III.

Además, la AEE también se ha comprometido en negociaciones periódicas con los sindicatos de trabajadores y ha negociado ciertas modificaciones a los contratos de compra de energía existentes.

El gobernador dejó claro que el Título III busca proteger además a los empleados de la AEE, pieza fundamental para las operaciones de la corporación pública.

«Reiteramos nuestro deseo de continuar las negociaciones de buena fe con los acreedores de la AEE con la esperanza de conseguir negociaciones consensuales en un proceso ordenado en el Título III», agregó Rosselló en la misiva enviada esta mañana al presidente de la JSF, José Carrión, en la que pide la quiebra para la autoridad eléctrica.

El anuncio coincide con la octava reunión pública de la JSF y la cuarta que se celebra hoy sobre territorio puertorriqueño.

En septiembre de 2016, un apagón histórico dejó sin electricidad a toda la isla -aproximadamente 1,5 millones de abonados- a causa de una avería.

El incendio se desató en una subestación de la Central de Aguirre en Salinas, municipio del sur de la isla en el que se genera la electricidad que después fluye hacia el resto de Puerto Rico.

El fuego provocó una avería que afectó a dos líneas de transmisión de 230.000 voltios, que al quedar inutilizadas crearon el caos en el sistema.

Bajo la protección del Título III de la Ley Promesa, también se encuentran el Sistema de Retiro de los empleados del Gobierno central y la Autoridad de Carreteras y Transportación (ACT) de la isla.

Fuente: EFE