Otra debacle de Volkswagen: abrió con una caída del 10% en Frankfurt

Las acciones de Volkswagen llegaron a caer hasta un 10% este miércoles luego de que laautomotriz alemana admitiera que también había exagerado las cifras de ahorro de combustiblede sus vehículos, y además anunció que sufrirá un golpe financiero adicional de 2.000 millones de euros (2.200 millones de dólares).

Tras esto el nuevo desplome de VW se moderó un poco, y a las 10:45 horario GMT los papeles de la compañía germana cotizaban con una baja de un 9,28% a 100,70 euros. Desde que la automotriz con sede en la ciudad de Wolfsburgo admitió el 18 de septiembre pasado que manipuló unas pruebas de emisiones de motores diesel en Estados Unidos, 24.000 millones de euros (casi USD 26.400 millones) de su valor de mercado se han borrado.

El enésimo derrumbe de Volkswagen en la Bolsa de Frankfurt se produjo después de que la empresa reconociera que descubrió nuevas «incoherencias» en el control de emisiones de gases de otros 800.000 de sus vehículos, incluidos, por primera vez, automóviles con motor alimentado con gasolina.

«Durante las investigaciones internas se hallaron incoherencias inexplicadas al determinar (…) los niveles de dióxido de carbono. Basándose en nuestros conocimientos actuales, alrededor de 800.000 vehículos del grupo Volkswagen están afectados», indicó la compañía en un comunicado.

«Una estimación inicial coloca el riesgo económico en aproximadamente 2.000 millones de euros», agregó.
Los motores afectados serían los diesel de 1,4 litros, 1,6 litros y 2 litros, en modelos de VW, Skoda, Audi y Seat, además de un motor de gasolina.
Volkswagen, un coloso industrial que comercializa 12 marcas y presume de un volumen de negocios anual de 200.000 millones de euros (casi USD 220.000 millones), confesó a mitad de septiembre que había equipado 11 millones de coches en todo el mundo con un programa capaz de falsear los resultados de los tests antipolución.
 
 

Un nuevo escándalo

El lunes volvieron a surgir acusaciones en Estados Unidos que alimentan el escándalo. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA por sus siglas en inglés), que reveló elfraude, acusó al grupo germano de haber violado las normas también con motores diesel de tres litros de las marcas de lujo Audi y Porsche.

Hasta ahora, el fraude sólo estaba confirmado en el caso de motores diesel de hasta dos litros de cilindrada, en automóviles de media gama: VW Jetta, Jetta Sportwagen, Beetle, Audi A3, Golf y Passat, según los modelos, entre 2009 y 2015.

«Evidentemente se trata de una mala noticia para Volkswagen, ya que esta última acusación incluye a Porsche», comentó Holger Schmidt, analista de Equinet.

Porsche dijo en un comunicado que estas nuevas revelaciones podrían tener un «impacto negativo» en sus propios resultados, aunque mantuvo sin cambios sus previsiones para el año 2015.
 
Activistas de Greenpeace protestan frente a una planta de Volkswagen en Wolfsburgo, Alemania
Activistas de Greenpeace protestan frente a una planta de Volkswagen en Wolfsburgo, Alemania

Suspensión en Norteamérica

La filial de América del Norte de Porsche anunció además que suspende la venta de los modelos diesel de su 4×4 Cayenne «hasta nuevo aviso», luego que las autoridades estadounidenses afirmaran que estos automóviles también fueron equipados con dispositivos para sortear controles de contaminación.

«Porsche Cars North America decidió hoy, dado el inesperado aviso recibido ayer de la Agencia (estadounidense) de protección ambiental (EPA), suspender en forma voluntaria hasta nuevo aviso la venta de Porsche Cayenne diesel modelos 2014 a 2016″, indicó el fabricante en un comunicado.

«Trabajamos intensamente para resolver este problema lo antes posible», precisó, pero sin confirmar si estos automóviles tienen instalados estos programas informáticos concebidos paraengañar los controles anticontaminación. También señaló que los vehículos en circulación pueden seguir siendo utilizados normalmente.

La EPA acusó a la casa matriz de Porsche, la también alemana Volkswagen, centro de estas acusaciones desde mediados de septiembre, de haber equipado con estos dispositivos a los modelos diesel de alta gama de las marcas Porsche y Audi. Y en el caso de Porsche, la EPA cuestionó el modelo Cayenne.

Sin embargo, el lunes pasado el grupo alemán rechazó rápidamente la acusación, manifestándose de todas formas dispuesto a «cooperar plenamente» con las autoridades estadounidenses.

Por primera vez asociada al escándalo, Porsche se había declarado «sorprendida» por las acusaciones. «Hasta esta notificación, todas las informaciones han demostrado que Porsche Cayenne respeta totalmente las normas», dijo entonces la filial estadounidense del grupo. INFOBAE