Habrá menor crecimiento en México, según el FMI

El Fondo Monetario Internacional (FMI) rebajó su panorama de crecimiento para México en el 2013, después de que la expansión en el primer semestre fue más débil de lo previsto.

El organismo dijo que el Producto Interno Bruto (PIB) de México crecerá 1.2% este año, mucho menos que la expansión de 2.9% que había pronosticado en julio, debido al bajo gasto público, una caída en la construcción y la débil demanda estadounidense de las exportaciones mexicanas.

La economía mexicana cayó 0.7% en el segundo trimestre del año, su primera contracción desde el periodo abril-junio de 2009, lo que llevó al Gobierno mexicano a recortar su previsión de crecimiento para 2013 a 1.8% desde el 3.1% previo.

La desaceleración en la economía mexicana llevó al Banco de México (Banxico) a recortar la tasa de referencia a 3.75% desde el 4% previo al señalar que la actividad económica se debilitó de manera más rápida y profunda que lo anticipado.

El Banco de México aseguró que pese a que se espera una recuperación en la economía en la segunda mitad del año, se prevé que el crecimiento para 2013 en su conjunto sea considerablemente inferior a su última proyección, donde anticipaba un crecimiento de entre 2 y 3% para todo el año.

«Se proyecta que el crecimiento se recupere gradualmente y regrese al 3% en el 2014, a medida que el sector manufacturero se reactiva con la recuperación de la demanda estadounidense, el gasto público retoma impulso y las reformas estructurales en curso comienzan a rendir frutos», dijo el FMI en su Panorama Económico Mundial.

El organismo con sede en Washington recortó su previsión para el crecimiento de la economía mexicana al 3% en el 2014 desde un estimado anterior de 3.2%.

El FMI dijo que su estimación preliminar de los efectos del programa de reformas del presidente Enrique Peña Nieto levantaría el crecimiento anual promedio a entre el 3.5% y el 4% a mediano plazo.

Eso es más conservador que los cálculos del Gobierno mexicano, de que el crecimiento se expandiría a 5.2% hacia 2017 e incluso más en los años siguientes bajo el efecto combinado de las reformas a las telecomunicaciones, los bancos, la energía y los impuestos.