Chavo del 8: la inesperada muerte de “Jaimito el cartero” en un set de grabación

Las ocurrencias del ‘Chavo’, los intempestivos alaridos de ‘La Chilindrina’, la voz gangosa de ‘Kiko’, el excéntrico look de ‘Doña Florinda’, las fallidas declaraciones de amor del ‘Profesor Jirafales’ y la ternura de ‘Jaimito’, el icónico cartero al que “le gustaba evitar la fatiga”, son recuerdos que quedarán grabados para siempre en el corazón de millones de televidentes.

Las magníficas interpretaciones y las divertidas historias de estos personajes de la pantalla chica son, en últimas, dos de los grandes secretos del éxito mundial de esta serie de comedia situacional mexicana cuyo último episodio fue emitido el 7 de enero de 1980.

El cariño de los espectadores hacia los personajes, en muchas ocasiones, traspasa la pantalla y excede los límites de la ficción. El encanto que mostró el público con el debut de ‘Jaimito’ en la serie fue equivalente a la tristeza que experimentó con la noticia de su partida hace ya casi tres décadas, en 1994.

Después de haber interpretado al icónico cartero de la vecindad de ‘El Chavo’,
Raúl ‘Chato’ Padilla dio vida al licenciado Raúl Morales en ‘Los Caquitos’, un sketch de ‘Chespirito’ -programa dirigido y protagonizado por Roberto Gómez Bolaños-, con el que se despidió del mundo actoral para siempre.

“Tenía los ojitos cerrados, como si nomás estuviera durmiendo. Hasta parecía que estaba soñando algo bonito, tenía cara de estar contento”.

Fue precisamente Bolaños -recordado por su papel de ‘El Chavo’- quien encontró al actor mexicano sin signos de vida en en el propio departamento que le correspondía en la vecindad, de acuerdo con el periódico ‘El Clarín’.

Después de grabar lo estuve esperando en la escalera para demostrarle que yo también podía brincar desde el quinto escalón. Pero no bajaba. Entonces subí para ver si le pasaba algo y ya estaba muerto. Se evitó la fatiga para siempre”, dijo Roberto Gómez Bolaños en su libro ‘Sin querer queriendo’ (2006) sobre el trágico desenlace de su colega.

Con un semblante contento, como si estuviera soñando, así es como describe Bolaños el momento en el que, inesperadamente, descubrió que su amigo y compañero de trabajo yacía muerto en el set de grabación.

Tenía los ojitos cerrados, como si nomás estuviera durmiendo. Hasta parecía que estaba soñando algo bonito, tenía cara de estar contento”, escribió en el texto mencionado anteriormente que recoge algunas memorias de su vida.

Y agregó: “Pero no puede ser, porque ni modo que le diera gusto morirse. O quién sabe, porque Jaimito siempre decía que quería evitar la fatiga, o sea que ya evitó la fatiga para siempre”.

De acuerdo con la cadena de televisión estadounidense ‘Univisión’, las causas de su muerte estuvieron asociadas a la diabetes, una enfermedad que desde hacía algún tiempo padecía el actor y que lo llevó a tener un infarto aquel 3 de febrero de 1994.

Raúl Padilla tenía 75 años cuando falleció. No obstante, por ahí dicen que sólo muere el que se olvida y en el caso del actor mexicano, esto no es posible, pues su legado actoral quedará inmortalizado en aquellas escenas en las que dio vida a un tierno y olvidadizo cartero originario de Tangamandapio, el pueblo que según él, no aparecía en los mapas porque era más grande que Nueva York.

Fuente: El Tiempo

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