El certificador de los implantes mamarios PIP tendrá que pagar 60 millones de euros a las víctimas

TÜV, el organismo alemán encargado de la certificación de los implantes mamarios PIP, ha sido condenado este viernes por un tribunal de la localidad francesa de Toulon, en el suroeste del país, a indemnizar a 20.000 mujeres que habían puesto una demanda por las prótesis fraudulentas. Cada una de ellas recibirá una indemnización de 3.000 euros, según ha estipulado la justicia.

El escándalo de las PIP salió a la luz en 2011, cuando se descubrió que la empresa francesa Poly Implant Prothèse (PIP), una de las líderes en prótesis mamarias, fabricaba sus implantes utilizando silicona de tipo industrial. Entre otras cosas, los implantes contenían un aditivo para carburantes que también se emplea en la construcción de materiales de navío o en componentes electrónicos.

El principal problema de las PIP es que su índice de rotura es mucho mayor que el de otras prótesis mamarias. Varios estudios han demostrado que su silicona no resulta tóxica a corto plazo, aunque no se conocen sus efectos con el paso del tiempo. Aunque no se ha establecido una relación causal entre su implantación y el cáncer, la alarma saltó en Francia en diciembre de 2011 al detectarse ocho casos de cáncer entre sus portadoras.

Además de los responsables de la empresa productora, también ha sido llevada frente a la justicia francesa a la compañía alemana TÜV, encargada de la certificación de la calidad del producto, que es quien ha sido condenada en este caso. Ya ha tenido que pagar indemnizaciones anteriormente por considerarse que no cumplió con sus obligaciones.

Se estima que, en todo el mundo, entre unas 400.000 y 500.000 mujeres podrían llevar prótesis de este tipo.

fuente:http://www.elmundo.es/salud/2017/01/20/588218d322601d924d8b465a.html

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