Beneficios de una buena salud financiera

Las deudas pueden afectar la salud mental y la mejor manera de evitarlo es mediante unas finanzas saludables. ¿Cómo lograrlo? Es posible alcanzar y llevar una economía personal y familiar sana a través de la educación financiera, la cual promueve una serie de pautas y hábitos para manejar el dinero de manera adecuada. En este contexto y en el marco del Mes de la Educación Financiera, es importante repasar sus beneficios y las recomendaciones principales para aplicarla en la vida diaria y, por ende, contribuya al bienestar de la ciudadanía.

Los efectos de las finanzas en la salud mental se recogen en varias investigaciones. Por ejemplo, un estudio realizado en el 2013 por la Universidad de Southampton y la Universidad de Kingston de Inglaterra, reveló que más del 25% de las personas que participaron y estaban endeudadas, tenían problemas de salud mental.

“Uno de los factores más estresantes para las personas es la imposibilidad de ahorrar o enfrentar gastos no programados, situaciones que pueden llevar a graves trastornos para la salud como depresión, angustia o ansiedad. Por tanto, practicar una serie de hábitos financieros saludables contribuye positivamente al bienestar físico y emocional de las personas. Es por eso que la situación económica personal y familiar merece atención especial, cultivando el ahorro y el valor del dinero desde niños y en casa”, explica Elizabeth Arellano, Ejecutiva del Programa de Educación Financiera de Produbanco, quien comparte recomendaciones importantes para iniciar y mantener unas finanzas sanas.

Beneficios de una buena salud financiera:

1. Genera ahorro: Contar con el respaldo económico suficiente para enfrentar imprevistos o cubrir necesidades sin tener que recurrir al endeudamiento es uno de los principales beneficios. Genera satisfacción y tranquilidad, al tiempo que permite cumplir metas o sueños. Esto es posible cuando existe una cultura de ahorro disciplinada y organizada, y constituye una señal de que las finanzas están en orden y que existe una planificación para alcanzar las metas planteadas.

2. Control de deudas: Mantener una educación financiera adecuada ayuda a no caer en el sobreendeudamiento. Lo más recomendable es que el pago de las deudas no supere el 40% de los ingresos mensuales.

En el caso que exista un sobreendeudamiento, lo ideal es reducir, eliminar o postergar gastos innecesarios. Si aún así no es suficiente, se recomienda negociar con la institución financiera para obtener una reestructuración o refinanciamiento de la deuda que se ajuste a la realidad financiera actual.

3. Seguridad financiera: El hecho de tener unas finanzas saludables genera seguridad para enfrentar gastos imprevistos y que pueden ser grandes. Es recomendable contar con un fondo de por lo menos 3 meses de ingresos, en el caso de que surja una emergencia, esta será cubierta sin acudir al endeudamiento.

4. Control de gastos: La educación financiera facilita una serie de herramientas para controlar los gastos y utilizar el dinero de manera correcta. El mejor instrumento es el “presupuesto”, ya sea diario o mensual, ya que permite conocer todos los ingresos y gastos habituales para tomar control de las finanzas. También, ayuda a realizar ajustes

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