Augusto Barrera: En valor de Metro de Quito de US$1.500 millones sí constaban sistema eléctrico y de recaudo; en contrato con Odebrecht de US$1.900 millones firmado por Rodas ya no

El alcalde de Quito, Mauricio Rodas, a través de una rueda de prensa, se refirió acerca del tema de Odebrecht y el Metro de Quito y, en ese contexto, presentó un informe de Contraloría en el que se había determinado que hubo “subvaloración” de la obra. El burgomaestre, Augusto Barrera, refirió que hay varios componentes importantes de resaltar, entre ellos que el valor del Metro, cuando estaba por los US$1.500 millones de dólares, constaba el sistema eléctrico y el de recaudo; mientras que ahora, en los US$1.900 millones de Rodas, ya no constan. “Resulta que estamos construyendo un Metro sin sistema eléctrico y sin sistema de recaudo para que entren los pasajeros”.

“Nos hemos enterado los quiteños que ha habido unas tratativas de una supuesta salida de esta empresa desde el mes de septiembre de la cual, ni los concejales, ni la opinión pública, ni nadie ha conocido y he revisado el comunicado planteado ayer después de, prácticamente dos o tres semanas de silencio que me sorprende sobre manera y sobre el cual evidentemente hay que hacer una serie de puntualizaciones en honor a la verdad”, comentó.

El comunicado platea un informe de la Contraloría que el exalcalde dijo desconocer. Negó que haya sido partícipe, ni notificado ni mucho menos conoce dicho informe y se encuentra en la espera de un pronunciamiento oficial de este ente de control. “Yo no he sabido que la Contraloría pueda decir que el precio de un estudio hecho por una institución pública es bajo y entonces, el bueno es el que presenta la empresa contratante”.

“El concepto, el diseño, el esfuerzo de financiamiento, el paso a la construcción del Metro de Quito, pese a todo lo que se dijo en campaña, es un gran esfuerzo hecho en nuestra administración. Esta ciudad tendrá Metro por la decisión, el impulso, el estímulo y la convicción que tuvimos en eso”, señaló.

Barrera remarcó que lo que alcanzaron a realizar fueron estudios, el grueso del financiamiento, a construir el acuerdo con el Banco Mundial (BM), el BID, la CAF, etc., y llegaron a ejecutar la Fase I. “Los estudios fueron realizados por Metro de Madrid. Pero hay que ser precisos. Una vez que hubo los resultados, tuvimos los resultados en febrero del año 2014, inmediatamente, tomé la decisión de que no íbamos ni a seleccionar, ni a adjudicar, ni a negociar, ni a firmar el contrato de la Fase II”.

“En la transición, y eso sabe perfectamente el Alcalde actual, nosotros tuvimos la delicadeza como gente de bien de que sea la nueva administración la que asuma ese procedimiento”, refutó. La cifra de US$1.500 dólares se deriva de los estudios, que tienen dos grandes componentes, según explicó Barrera: Los costos directos que son los derivados de la obra (la parte física de la obra).

“Esos costos directos no son los que se les ocurrió al Presidente Correa, al exalcalde Barrera o a quien quiera. Eso se saca de una suma de 15 mil ítems que son el desarrollo específico de los estudios de ingeniería. Yo no sé si la Contraloría revisó eso”, mencionó.

El otro componente que existe en el precio final de un proyecto de una magnitud se llama costo indirecto, el cual es, básicamente la administración, una ganancia justa y el riesgo. “Es decir, cualquiera que haya gerenciado alguna vez un proyecto público o privado, sabe que cualquier cosa de estas tiene un costo directo y uno indirecto”.

“El número, el porcentaje, el valor que utilizamos en los estudios que fueron avalados por todo el mundo, de costo indirecto, fue del 20%. Este es un valor estándar, prácticamente en proyectos de esta naturaleza. ¿En cuánto terminó firmando, casi dos años después la actual administración, los costos indirectos? En 37,5%. Es decir, prácticamente duplicó el monto del costo indirecto”, puntualizó.

Barrera confirmó que la ley con la cual se estableció este proceso es lo que se llama el procedimiento de compras y adquisiciones del Banco Interamericano de Desarrollo. Es decir, allí hay una concurrencia del BID, del Banco Mundial, de la Corporación Andina de Fomento y del Banco Europeo de Inversiones, explicó.

“Plantear a esta altura estos elementos, realmente es insólito. Quiero insistir en el tema de las fechas porque, por supuesto, cada uno debe ser responsable de lo que hace. No es que la Fase II se firmó 8 días después de que yo terminé mi mandato. Yo terminé mi administración el 14 de mayo del 2014. La Fase II firmó el alcalde Rodas el 26 de noviembre del 2015 (19 meses después). Tiempo suficiente para hacer una nueva precalificación y lo hizo ya en medio de las preocupaciones que había con esta empresa”, comentó.

Recordando que las preocupaciones con esta empresa no son del 2012 o 2013, sino que saltan en el 2015. “Él mismo sale a decir que ha visto, se ha enterado y que, finalmente, no hay ningún problema. Que cada uno asuma su responsabilidad”, indicó durante una entrevista para el programa “El Poder de la Palabra” de Ecuadorinmediato.com/Radio.

El exburgomaestre precisó que, desde hace casi 3 años, siempre tuvo observaciones clarísimas acerca del proceso de negociación en relación a tres cosas: “¿Cómo es posible que se duplican los costos indirectos?, ¿Quiénes, dónde y cuándo hicieron el proceso de negociación con la empresa? –esto parece que el Concejo no lo sabe- La tercera cosa es que hay graves problemas de carácter técnico en la manera que se firma el contrato”.

“Se incrementan US$500 millones y después se le dice a la gente que se le van a bajar US$40. El rato en el que se mira, resulta que no se están haciendo las subestaciones eléctricas, entonces estamos construyendo un Metro sin subestaciones eléctricas. Sacaron de la Fase II las subestaciones eléctricas”, advirtió.

Es decir, continuó, del costo de los US$1.900 millones “sacaron las subestaciones eléctricas. Eso estaba incorporado en la Fase II”. Cuando estaba en los US$1.500 millones estaba incorporado las subestaciones eléctricas, al optimización porque, en la medida en que pasa por la mitad de la ciudad, es indispensable desde el punto de vista técnico, construir una línea de energía que sostenga la operación del Metro”.

“Lo que tenemos en la ciudad son algunas subestaciones que están regadas y eso hay que restructurarlo, construir subestaciones y energizar la línea del Metro. En los US$1.500 millones estaba, en los US$1.900 no está y tampoco está otro componente importante que es el de sistema de recaudo”, afirmó.

Agregando que cualquier que haya visitado cualquier ciudad sabe que el Metro funciona con una tarjeta, con los torniquetes y con un sistema integrado en donde la persona se puede subir al Trole, a la Ecovía, etc. “Eso también se sacó. Resulta que estamos construyendo un Metro sin sistema eléctrico y sin sistema de recaudo para que entren los pasajeros”.

Confía en que estos elementos sean lo suficientemente explicados al Concejo –que me parece que se lo ha apartado de la manera más, por decirlo menos, irrespetuosa-. “El Concejo es el máximo organismo de representación política de la ciudad y cada vez, se entera por la prensa. Es una cosa que me parece realmente muy grave. Aspiro a que el Concejo tenga la consistencia y fortaleza para pedir claras explicaciones sobre este tema”.

“Además, yo quiero insistir y decir que soy el más interesado y estoy contando los días para que, efectivamente, los famosos nombres, las investigaciones se esclarezcan hasta el final”, argumentó. (JPM)

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