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Isaac Cohen: CUARTO PAQUETE

El retorno del Congreso a Washington, el lunes pasado, señaló la disposición de la legislatura y de la Casa Blanca de aprobar un cuarto paquete de rescate económico, para aliviar algunos de los daños infligidos por la pandemia. No es un paquete de estímulo, porque el virus aún asola dos tercios de los estados de la Unión Americana. El estímulo vendrá cundo la crisis sanitaria sea controlada.

              Las negociaciones comenzaron esta semana entre el liderazgo de la Cámara de Representantes, controlada por los Demócratas y el Senado controlado por los Republicanos, junto al Secretario del Tesoro Steven Mnuchin, representante de la Casa Blanca. La Cámara en mayo aprobó una propuesta de $3 billones (millón de millones), mientras que la propuesta Republicana, esperada para el fin de esta semana, puede llegar a la mitad de ese monto.

            Entre los principales puntos sujetos a negociación están la extensión del seguro de desempleo y otra ronda de cheques para los individuos y las parejas; apoyo a la apertura de la escuelas y asistencia federal a los estados y las municipalidades; más apoyo para los pequeños negocios y protección de la responsabilidad civil de las empresas, escuelas, proveedores de salud y organizaciones no lucrativas; así como financiamiento para pruebas de contagio, investigación y distribución de vacunas.

            Hay urgencia de aprobar el nuevo paquete hacia el 7 de agosto, antes del receso legislativo. Primero, los beneficios por desempleo, aprobados en marzo, expiran a fines de este mes. Segundo, hay evidencia que el aumento de las infecciones ha conducido a debilitar la recuperación. Finalmente, en un año electoral, quienes buscan reelegirse no quieren aparecer renuentes a apoyar un paquete de alivio.

INGLÉS

The return of the US Congress to Washington, this past Monday, signaled the disposition of both the legislature and the White House to approve a fourth economic rescue package, to alleviate some of the damage inflicted by the pandemic. It is not a stimulus package, because the virus still is ravaging almost two thirds of the United States. The stimulus will come when the health crisis is under control.

            Negotiations started this week between the leadership of both the Democrat controlled House of Representatives and the Republican controlled Senate, together with the Treasury Secretary Steven Mnuchin, representing the White House. The House in May approved a $3 trillion proposal, while the Republican proposal, expected for the end of this week, may reach about half of that amount.

Among the main points subject to negotiation are the extension of unemployment benefits and another round of checks for individuals and couples; support for school openings and federal assistance for states and municipalities; more support for small businesses and liability protection for companies, schools, health care providers and non-profit organizations; and funding for testing, vaccine research and distribution.

There is urgency to approve the new package by August 7, before the Congressional recess. First, unemployment benefits, approved in March, expire by the end of this month. Second, there is evidence that rising infections have led to weaken the rebound. Finally, in an election year, incumbents seeking reelection do not want to appear reluctant to support a relief package.

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