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Isaac Cohen: TRES PREGUNTAS PARA 2020

Muchas de las interrogantes económicas en el nuevo año tienen que ver con las perspectivas de las economías de China y Estados Unidos, así como con sus relaciones mutuas.

La economía de estadounidense cerró vigorosamente 2019, con 2 por ciento de crecimiento anual, baja inflación y el desempleo en 3.5 por ciento, la tasa más baja en medio siglo. Cierto, el desempeño del año pasado fue inferior al 3 por ciento de crecimiento alcanzado en 2018, en gran medida porque se desvanecieron los efectos de las rebajas de impuestos, junto a las tensiones comerciales con China y otros socios comerciales. En un año electoral, la pregunta es si continuará la expansión más prolongada de la economía estadounidense, la cual ha durado más de una década y si contribuirá a la reelección del Presidente Donald Trump.

La pregunta respecto a la economía de China es si en 2020 continuará la desaceleración gradual hasta coinvertirse en un aterrizaje suave, o si terminará en forma abrupta. Entretanto, la desaceleración seguirá lesionando el desempeño de aquellas economías para las cuales China se ha convertido en el principal mercado de exportación, tales como varias economías suramericanas, tales como Brasil, Chile o Perú, también  Alemania y la mayoría de mercados de materias primas.

Por último, esta semana en Washington, China y Estados Unidos llegarán a una tregua en su confrontación comercial. Conocido como un “acuerdo de primera etapa,” los contendientes parecen haberse conformado con cosechar fruta fácil de alcanzar, tales como mayores importaciones chinas de productos agrícolas estadounidenses, así como gestos simbólicos sobre el tipo de cambio, la propiedad intelectual y los servicios financieros. A cambio, la Casa Blanca se compromete a cesar los aumentos de aranceles.

Bienvenidos a un año “interesante.”

INGLÉS

Several of the most intriguing economic questions in the New Year have to do with the prospects of the Chinese and the US economies and their mutual relations.

The US economy closed 2019 strongly, with 2 percent yearly growth, low inflation and unemployment at 3.5 percent, the lowest in half a century. True, last year’s performance was under the 3 percent growth achieved in 2018, mainly due to the vanishing effects of the tax cuts, together with the trade tensions with China and other trading partners. In an election year, the question is if the longest expansion of the US economy, which has lasted more than a decade, will continue and contribute to the reelection of President Donald Trump.

The question about the Chinese economy is if its gradual slowdown will continue in 2020 into a soft landing, or if it will end abruptly. Meanwhile, the slowdown will continue hurting the performance of those economies for which China has become the main export market, as it is the case of several South American economies, such as Brazil, Chile or Peru, also Germany and most commodity markets.

Last, this week in Washington, a truce in their trade confrontation will be signed by the United States and China. Known as a “first stage” agreement, the contenders seem to be satisfied with collecting the low hanging fruit, such as more Chinese imports of US agricultural products, with some symbolic gestures on the exchange rate, intellectual property and financial services. In exchange, the White House will refrain from increasing tariffs.

Welcome to an “interesting” year.

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