Gonzalo Cucalón: Paro Nacional en el Ecuador

Varias personas del exterior preguntaban por el paro nacional y los destrozos que se transmitían a nivel internacional. Tocó entonces explicarles que existe todo un contexto político detrás y que, definitivamente, no todas las ciudades del país estaban en la misma situación que la capital, dado que nuestro país está fragmentado política y regionalmente. Con esto en mente, elaboramos un pequeño balance de los principales actores del escenario político de las últimas semanas.

Ganadores

Las redes sociales: A través de estos medios digitales los ciudadanos pudimos seguir en tiempo real las escenas de protesta, destrozos y robos que iban sucediendo en diversos lugares del país. Por ahí hasta escuche a alguien enunciando de manera urgente “necesito reabrir mi Twitter”. Por otra parte, se comprobó que un troll center para difundir un lado de historia (o para las noticias falsas) se ha vuelto fundamental en la política moderna. Los medios tradicionales, por otra parte, no se abastecían para la cobertura en vivo.

Politiquería: Donde unos veían al pueblo reclamando sus derechos, otros veían destrozos y robos. Unos vimos también a políticos aprovechándose de las medidas para, en nombre del pueblo, revivir sus carreras. No creemos que sea casualidad que los lugares donde el paro fue de mayor magnitud hayan sido los lugares donde casualmente había dignidades seccionales que simpatizan con la CONAIE o con el correÍsmo. Un ejemplo: Quito.

Los “más o menos”

La derecha

Lo menos: Mientras la izquierda salió a las calles, no hubo igual capacidad de convocatoria en la derecha. Probablemente estaban defendiendo la democracia desde Twitter. Con una sola excepción.

Lo más: Nebot. El liderazgo del ex alcalde de Guayaquil fue demostrado en la capacidad de sacar gente a las calles que respalden sus ideas. Queda la duda si es que ese liderazgo puede ser capaz de tener un alcance nacional.

El Gobierno

Lo más: Sobrevivió a marchas y protestas que habían tumbado a gobiernos en el pasado.

Lo menos: Falto planificación política y comunicacional para salir adelante con el paquete económico. Las nuevas medidas, más blandas, le permiten ganar tranquilidad.

CONAIE

Lo más: Lograron derogar el decreto y revivir su protagonismo político.

Lo menos: El costo de lo que lograron ha sido la destrucción de ciudades y la infiltración del correísmo, aunque rápidamente líderes políticos cercanos a la CONAIE han buscado controlar los daños, echándole la culpa a otro de las barbaridades acontecidas. Me imagino que pronto vamos a estar expuestos a políticos fomentando el miedo de que, si se elige al candidato de la CONAIE, la destrucción y correísmo asolarán al Ecuador, tratando de aparecer como el Chapulín Colorado ante un electorado que tiene argumentos para preguntarse: Y ahora, ¿Quién podrá defendernos?

Perdedores

Medidas económicas sensatas: La principal víctima de este paro. Después de esto, ¿quién va a querer tomar la sensata medida económica de eliminar el subsidio? La acertada medida de aumentar la cobertura del bono de desarrollo tuvo que ser postergada, por ejemplo. Esther Duflo y Abhijit Banerjee, Premios Nobel de Economía 2019 por sus estudios sobre la lucha contra la pobreza, no estarían de acuerdo. La politiquería sigue siendo la principal victimaria de la sensatez.

Para terminar, queda comentar acerca de las nuevas medidas. Obviamente no se pueden bajar todos los impuestos y aranceles previstos en el paquete original y se va a intentar recortar en algo el gasto en subsidios a los combustibles mediante la focalización, con el consenso de nuevos actores. En todo caso, viendo la voluntad del gobierno de cumplir metas y las consecuencias políticas del paquete anterior, no creo que el FMI le vaya a dar la espalda al país.