Guillermo Arosemena: Urge honrar la memoria de Olmedo

El año pasado visité La Virginia, hacienda otrora de José Joaquín Olmedo Maruri; lo comenté en un artículo. Es un sitio histórico por haber sido el lugar donde se firmó el convenio entre representantes de los líderes de la Revolución Marcista, y los de Juan José Flores; en él se daba por terminada la guerra civil, y fijaba las condiciones para el exilio de Flores. Así terminaron 15 años de dominación extranjera en Ecuador. También es histórica porque fue en ella donde Olmedo escribió muchas cartas que forman parte de la historia de Guayaquil, además de ser centro de reuniones de líderes políticos buscando su ayuda, como las que hubo en el segundo semestre de 1843, para solicitarle escribir dos proclamas denunciando a Flores y a su Constitución de 1843. Seguramente allí escribió el Manifiesto sobre las causas de la transformación del 6 de Julio de 1845, documento que explica las causas de la caída de Flores.

En el artículo mencionado llamaba la atención a la institución responsable de su cuidado. Según le entendí a la persona que nos atendió, la Casa de la Cultura de la Provincia de Los Ríos es la encargada. Es lamentable ver lo poco que se ha hecho en la hacienda.

Indiqué la pésima señalética para llegar a la hacienda.

Los muebles que se encuentran en la casa de la hacienda no son de la época, hay muy pocos pósters y textos narrando la vida de Olmedo.

La cronología expuesta no cubre todos los episodios más importantes en los que participó.

En las paredes deberían estar todos los principales documentos que él escribió, e importantes discursos.

En la Biblioteca Municipal de Guayaquil hay copias del original Reglamento Provisorio y de la carta de 29 de julio de 1822 dirigida a Bolívar, cuando zarpó para Lima después de su destitución. Una hoja de papel describiendo su vida se debe entregar a los visitantes.

La misma cantidad de dinero que el Gobierno invirtió en celebrar el bicentenario del 10 de Agosto de 1809, debe disponerse para celebrar el de Guayaquil. La Revolución de Guayaquil fue para librarse de los españoles, la de Quito, para librarse de los franceses.

’La misma cantidad de dinero que el Gobierno invirtió en celebrar el bicentenario del 10 de Agosto de 1809, debe disponerse para celebrar el de Guayaquil’.

Fuente: EXPRESO