La doctrina Monroe y Venezuela

La reciente reunión de ministros de relaciones exteriores rusos y estadounidenses en Finlandia con el objeto de discutir el futuro de Venezuela, trajo a mi memoria la doctrina Monroe, establecida por el presidente de EE. UU. James Monroe a 1823. Es posible que la guerra de ese país con Gran Bretaña en 1812, haya sido el factor motivador. Los historiadores latinoamericanos han escrito que Monroe quería “adueñarse” de las nuevas repúblicas de nuestra región, para ser “colonias disfrazadas”. Hay otra versión con más lógica.

EE.UU. tenía enorme interés en que la democracia fuera el siguiente sistema político en las Américas, por ello debían estar libres de monarquías europeas. España no aceptaba haber perdido sus colonias americanas y se preparaba a invadirlas nuevamente. En una edición de Memorias Porteñas comenté la oposición de Olmedo a que Bolívar buscara un armisticio con España que duraría de 10 a 20 años. Los poderes europeos comenzaron a interesarse en que sus príncipes presidieran monarquías constitucionales en América Latina. San Martín fue el primero en hacer la propuesta y hay suficiente evidencia para afirmar que Bolívar también estuvo tentado en sus últimos años.

Monroe dejó claro que su país no interferiría en asuntos internos de guerras europeas; EE.UU. reconocía a las recientes repúblicas latinoamericanas y no intervendría en sus políticas, por lo tanto ellas no podrían ser sujetas a futuras colonizaciones de ningún poder europeo. Ataques contra ellas serían ataques contra EE.UU.

Bernardo Monteagudo, revolucionario que participó en algunas independencias sudamericanas, comentó que a la Santa Alianza (creada después de la derrota de Napoleón), le sobraban “elementos para emprender la reconquista de América, no ya a favor de la España que nunca recobrará sus antiguas posesiones, sino a favor del principio de legitimidad, de ese talismán moderno que hoy sirve de divisa a los que condenan la soberanía de los pueblos, como el colmo del libertinaje en política”. Días atrás, el ministro Pompeo de EE. UU. advirtió al ministro Lavrov que Rusia debía salir de Venezuela.