Isaac Cohen: AUMENTOS SALARIALES

Las cifras de creación de empleo en abril, en 263,000 nuevos puestos de trabajo no agrícola y el desempleo en descenso a 3.6 por ciento en Estados Unidos, también revelaron que los salarios, finalmente, están aumentando. El salario promedio por hora en abril, como en marzo, aumentó 3.2 por ciento, desde 2.8 por ciento el año pasado, por encima del aumento de 1.8 por ciento en el índice de precios al consumidor, desde marzo de 2018. Además, el Departamento de Trabajo reveló aumentos en la productividad, el monto de bienes y servicios producidos por una hora de trabajo, a una tasa anual, ajustada estacionalmente, de 2.4 por ciento desde el año pasado. Aún así, tanto los aumentos salariales como el mejoramiento de la productividad no tuvieron la fortaleza para empujar al banco central a cambiar la postura “paciente” que adoptó a partir de enero pasado.

Otra señal positiva se encuentra en las cifras de empleo en abril, porque los aumentos salariales han beneficiado principalmente a los empleos que pagan menos. Muchas de estas ganancias fueron causadas por los aumentos salariales locales y estatales del salario mínimo, porque el salario mínimo federal está estancado en $7.25 la hora desde hace una década. En agudo contraste, el salario mínimo en la Ciudad de Nueva York es de $15 la hora. Por ende, durante los últimos tres años, los salarios del tercio más bajo de la escala salarial han aumentado 2.3 por ciento anualmente, ajustados por inflación.

Un dato causa preocupación en las últimas cifras de empleo, porque en abril la participación de la población en la fuerza de trabajo disminuyó por segundo mes consecutivo. De persistir, una fuerza de trabajo decreciente puede constreñir el crecimiento económico, como ya está sucediendo en otras economías avanzadas.

INGLÉS

Vigorous job creation figures in April, at 263.000 new, non agricultural jobs and unemployment falling to 3.6 percent in the United States, revealed also that salaries, finally, are rising. Average hourly wages in April, as in March, increased 3.2 percent from 2.8 percent a year earlier, above the consumer price index increase of 1.9 percent, since March 2018. Additionally, the Labor Department reported increased productivity, the amount of goods and services produced per hour of work, at an annual rate, seasonally adjusted, of 2.4 percent from a year ago. Even so, both the wage gains and the productivity improvement were not strong enough to push the central bank to change the “patient” posture it adopted since last January.

Another positive signal can be found in the April job figures, because the salary gains have benefitted mainly the lowest paying jobs. Many of these gains were caused by state and local minimum wage increases, because the federal minimum wage has remained at $7.25 an hour for the last 10 years. By stark contrast, the minimum wage in New York City is $15 an hour. Therefore, during the last three years, the wages for the bottom third of the salary scale have increased 2.3 percent a year, adjusted for inflation.

A cause for concern can be found in the latest job figures, because in April the participation of the population in the labor force decreased for the second month in a row. If it persists, a decreasing labor force can constrain economic growth, as it is already the case in other advanced economies.