Guillermo Arosemena: Auge y colapso de los grandes poderes

Los historiadores económicos han tenido fascinación en investigar y escribir sobre por qué los imperios y grandes poderes han surgido y fracasado en el pasado. Hay gran razón para ser apasionados en profundizar sobre el tema. Al ser un fenómeno recurrente, debe recordarse la expresión de Santayana: “Quienes no aprenden de la historia están condenados a repetirla”. El ciclo por el que atraviesan se repite en los grandes imperios, entre otros: persa, griego y romano en la Antigüedad, chino y mogol entre los siglos IX y XIV, y el británico entre el XVIII y XIX. El colapso se debió a temas, económicos, sociales, culturales, ambientales y políticos.

Hace 25 años Paul Kennedy, historiador británico, publicó El alza y declive de los grandes poderes; más recientemente, otro historiador del mismo país, Niall Ferguson escribió, Imperio: El alza y destrucción del sistema mundial británico y las lecciones para los poderes globales. Jay Diamond, el libro, Armas, Gérmenes y Acero: Los destinos de las sociedades humanas. Ferguson también escribió Coloso: El auge y decadencia del imperio estadounidense. Ferguson sabe que Estados Unidos nunca ha sido imperio pero en su libro propone que las circunstancias únicas de ese país lo hacen comportarse como tal.

Que se viven cambios dramáticos a nivel mundial es indudable; en algo más de una generación están surgiendo dos gigantes: China e India. En no más de dos décadas serán las primeras economías mundiales, si las mismas continúan creciendo a las tasas actuales, entre 6% y 7%. Nunca como actualmente, Estados Unidos está amenazado en diferentes frentes. Hay un empeño en destronar al dólar como la moneda más importante del mundo; en el área de información y comunicaciones, existe un esfuerzo para competir de igual a igual en Internet; en desarrollo de armas, China y Rusia son una amenaza para los estadounidenses. En lo que sí no han podido superarlo es en desarrollo tecnológico. Los grandes poderes no declinan en corto tiempo, ocurre en un siglo o más. Algunos historiadores sostienen que la decadencia estadounidense podría estar comenzando.

Fuente: EXPRESO