GUILLERMO AROSEMENA A:¿Quién fue primero?

Los historiadores quiteños, los actuales con más fuerza, han sostenido a través de la historia, que el 10 de Agosto de 1809 fue el primer esfuerzo para conseguir la independencia en toda América española. Desde diferentes ópticas hay numerosos documentos históricos para probar que no es correcto. No comentaré sobre evidencias presentadas en el pasado, como la lealtad de los próceres quiteños a Fernando VII. Se ha escrito hasta la saciedad y no cabe repetir.

En la abundante información que he revisado del siglo XIX no he encontrado ninguna publicación que afirme que el 10 de Agosto de 1809 sea reconocido como el primer intento de independencia de toda América Latina. Pero sí ubiqué un valioso documento publicado en 1840 con un largo título: Memorias Históricas de la Revolución Política del día 16 de julio del año de 1809 en la ciudad de la Paz por la Independencia de América. Contiene 51 páginas que narran detalladamente lo que sucedió en Bolivia, y sostiene que es el primer territorio en intentar terminar con el yugo español: “Más de 30 años ha, que el pueblo paceño enclavado en una situación mediterránea, rodeado de opresores y de víctimas a millares, hizo resonar en el continente la voz de Independencia: acaudilló la revolución política del Nuevo Mundo, y selló con sangre, si es permitido así decirlo, su virtuosa e imperturbable osadía; pero ese grito sagrado disipó, a la manera del rayo, el letargo de 300 años, electrizó e inflamó las numerosas poblaciones que moraban a los pies de los frigidísimos Andes”.

Este valioso documento, posiblemente desconocido por los historiadores ecuatorianos, claramente afirma “acaudilló la revolución política del Nuevo Mundo”. Más adelante agrega: “La revolución, pues, de 16 de julio del año 1809, no es un hecho aislado e insignificante: marca el origen de la más grande de las transformaciones políticas e industriales que en el mundo han acontecido…”. El escritor debió saber del evento 10 de Agosto, no lo impugnó porque a esa fecha nadie lo reconocía. ¿Dónde está la verdad histórica? ¿Es otra manipulación de la historia ecuatoriana?