Pepe Gutiérrez: Modric, de refugiado a ser The Best

Luka Modric se coronó con el premio ‘The Best’ de la FIFA al mejor jugador del mundo, en un reino de galardones individuales reservado a Leo Messi y Cristiano Ronaldo, al que recientemente se sumaron el francés Antoine Greizmann y el egipcio Mohamed Salah.

El reconocimiento del mundo del fútbol con su tercer premio este curso, tras ser reconocido como mejor jugador del Mundial por la FIFA y de la ‘Champions’ por la UEFA, eleva a los altares a un futbolista de equipo que hace jugar mejor a los que le rodean.

Convertido en el mejor futbolista de la historia de Croacia, la vida de Modric no fue sencilla. El fútbol fue el mejor refugio para una realidad difícil de asimilar para un niño. Lejos de cualquier infancia común, la explosión de la guerra de los Balcanes atacó directamente a la humilde familia de Luka en la aldea de Zaton Obrovacki. Con 6 años, vio cómo su abuelo, con su mismo nombre y apellido, era asesinado a disparos por militantes serbios.

Modric no recuerda balas, solo el balón. Y junto a él inició una lucha en la que saldría ganador. Con 16 años fue fichado por el Dinamo de Zagreb y lo primero que hizo para huir de la vida de hotel fue comprar con su primer sueldo una casa a sus padres. Valores y personalidad formada en una vida dura.

Dos préstamos al Zrinjski Mostar de Bosnia-Herzegovina, donde fue mejor jugador del torneo, y al Inter Zapresic croata, en el que, tras ser nombrado jugador revelación, su carrera entraría en una velocidad de crucero que ya nadie frenaría. No pasó inadvertido al radar del Tottenham, que no dudó en lanzarse a por el que se convertiría en aquel momento en el fichaje más caro de su historia (27 millones de euros).

Luego de estos niveles impresionantes se convirtió en el gran objetivo del Real Madrid dirigido por el portugués José Mourinho, cerrando el deseo de Luka, que tuvo que declararse en rebeldía para salirse con la suya. Treinta millones de euros más incentivos provocaron el traspaso y la llegada del nuevo cerebro del fútbol madridista. Con él al mando, llegaron la Décima y tres ‘Champions’ más consecutivas en un ciclo de leyenda blanco.

Sin duda su actuación descollante fue la que desplegó en la Copa Mundial de la FIFA Rusia con su selección croata luego de soportar tres alargues (Dinamarca, Rusia e Inglaterra) dos tandas de penales (Dinamarca e Inglaterra) y perdiendo oportunidad única tras caer ante Francia en Moscú.

El broche de oro fue su familia, el centro del discurso expuesto tras recibir el galardón del balompié mundial, donde recordó cuando superó los momentos más duros que un niño puede vivir, pasando de ser un refugiado de guerra a ser el mejor jugador del mundo.