Alemania y Francia piden reformar el mercado eléctrico a Bruselas

La Unión Europea afronta un profundo cambio en el mercado eléctrico que incrementa su volatilidad en los precios y puede generar problemas de suministro. Los actuales mercados de energía no son capaces de dar las señales adecuadas para garantizar el abastecimiento por la creciente presencia de renovables. Por ese motivo, varios países europeos (Alemania, Francia, Italia, Bélgica, Irlanda, Polonia, Bulgaria y Lituania) han realizado ya una consulta a la Comisión Europea para poder adaptar sus mercados energéticos y crear mercados de capacidad.

 

En estos momentos, la demanda crece por los procesos de electrificación al tiempo que han comenzado los cierres de centrales térmicas incapaces de lograr los niveles de rentabilidad deseables por la mayor presencia de energías intermitentes y unos precios que se esperan a medio plazo a la baja pero que por el momento en España vuelven a los 100 euros/MWh.

Estos cambios están generando, tal y como se explica en el plan italiano, que se generen escenarios perversos como que la rentabilidad de algunas plantas dependa únicamente de los momentos de escasez y la repetición de los mismos y se abran dudas para los organismos de competencia a la hora de determinar si los aumentos de precios se deben al reflejo de dicha falta de energía coyuntural o a la existencia de poder de mercado.

Los reguladores de varios países alertan también del efecto “missing money problem”, cuando la industria teme una intervención regulatoria y reduce su ritmo inversor.

Por todo ello, varios países europeos han puesto sobre la mesa una batería de reformas para consolidar unos mercados de capacidad que permitan mantener una reserva estratégica con la que hacer frente a situaciones de escasez, un extremo que requiere además la aprobación en algunos casos de la consideración como ayudas de estado.

 

En el caso de España -que no ha realizado por el momento dicha consulta pública- se ha comenzado a tramitar un proyecto similar que tiene por objeto crear un mercado de capacidad que actuará como instrumento para fomentar la inversión en potencia firme, que estará disponible para cubrir la demanda en los momentos de estrés del sistema, cuando la disponibilidad de la generación a través de tecnologías renovables sea limitada. Dicho mercado aplicará a los titulares de instalaciones tanto de generación, como de almacenamiento o demanda, sin perjuicio de que se consideren distintas ratios de firmeza de cada tecnología y se ligue a esta su retribución.

En cumplimiento del marco europeo, el Proyecto se acompañará de un análisis de la seguridad de suministro, basado en las metodologías comunitarias. La asignación se llevará a cabo mediante un proceso de subastas e incorporará además diferentes horizontes (corto y medio plazo) de aplicación para asegurar la garantía del suministro.

Por un lado, mediante la convocatoria de subastas de corto plazo (de ajuste) se asegurará el mantenimiento y la disponibilidad de determinadas instalaciones existentes que pueden aportar firmeza en los momentos de mayor estrés.

Por otro, para conseguir la participación de tecnologías de despliegue incipiente o renovación de instalaciones existentes, se prevén subastas de medio plazo que generan incentivos para invertir en almacenamiento.

La medida, en opinión de la CNMC, debería acompasarse con el procedimiento que facilitará las autorizaciones de cierre de instalaciones que no sean adjudicatarias en las subastas, de tal forma que pudieran abordarse estos procesos de manera ágil y sin que interfirieran las autorizaciones con el resultado del mecanismo de capacidad.

La CNMC recomienda al Gobierno que prevea diferentes situaciones de estrés, en función de la escasez real y que las obligaciones de los proveedores pudieran ser diferentes y señala varias consideraciones que pueden ayudar a mejorar la implementación (definición de la ratio de firmeza, revisión de los requisitos para las instalaciones de generación, de almacenamiento y de demanda, etc.).

La institución que preside Cani Fernández hace estas consideraciones entendiendo que la tramitación cumplirá con los requisitos del marco europeo como el plan de ejecución de medidas para eliminar deficiencias en el mercado, el análisis de una reserva estratégica previo y el dictamen de la UE.

Fuente: Revista El Economista

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